E N S A Y A N D O

08-07-10

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ADVERTENCIA. Se sugiere la discreción en el uso de este material. El contenido en algunos casos, es únicamente mi opinión  - divagaciones puras y no pretendo haber descubierto el hilo negro. Si se está haciendo alguna tarea o investigación, creo existen medios más confiables, utilícenlos. No está de más recordar que lo escrito aquí, es propiedad intelectual y se debe de usar con las debidas licencias y precauciones.

Inspiración. nuevo

 

 

 

 El diálogo del arte  febrero 2005

 La Música y la Pintura  abril 2005

 La Pintura y su lectura  junio 2005

 Formación y deformación  agosto 2005

Como no ser pintor y sufrir en el intento 0ctubre 2005

La historia del amante ingrato enero 2006

Vida y muerte  mayo 2006

EL Arte imperfecto julio 2006

El Papel del arte octubre 2006

Arte y libertad enero 2007

El Gran imitador y el paisaje  mayo 2007

El Lugar incomodo julio 2007.  Actualización NOVIEMBRE 2008

Siendo serios septiembre 2007

El Capricho en el Arte  noviembre 2007

Animal de Costumbres  enero 2008

El Ser Abstracto   marzo 2008

Tener o no tener   mayo 2008 Actualización ABRIL 2009

El mundo de las mil voces  julio 2008

Identitas septiembre 2008

Los destructores de imágenes. noviembre 2008

Espacio y Materia enero 2009

Forma y Palabra.  marzo 2009

IdeArte. mayo 2009

Revolucion-es. julio 2009

Indie. septiembre 2009

El Artificio del Arte. noviembre 2009

El Amo del artificio. enero 2010

Pop. marzo 2010

Latas en estantes. mayo 2010

 

El Capricho en el Arte                                                                                                                          Inicio

En estos tiempos donde la búsqueda de la satisfacción es la primicia, no parece haber ni límites ni frenos. Como todo es instantáneo, inmediato y posible, también lo es la satisfacción. Queremos algo y lo queremos ahora; no mañana, ahora; y pareciera que no hay nada que lo impida.

El Arte siempre ha sido catalogado como un proceso puramente emocional y nada podría estar más fuera de la realidad. Toda actividad es un proceso intelectual, aún las actividades físicas como las deportivas o las mecánicas, pasan por un proceso de entendimiento, y en el Arte igual.

Ser conciente de algo, es un estado de conocimiento, es un estado de alerta, y en  este estado, hay una concientización de las emociones. En el Arte -proceso creativo-, en una forma ideal, las emociones pasan por el filtro de la conciencia. El artista está al tanto de ellas y al hacerlas pasar por la conciencia, puede usarlas en favor de su arte. Este, se vuelve dueño de sus emociones.

En el estado conciente, el artista no solo reconoce las emociones, sino que las encausa apropiadamente. Si solo "sentimos", nuestras emociones pueden ser solo conductas "animales",  pues "sentir" es una reacción inmediata a un evento -puede ser físico o emocional, como tener frío, o golpear  por ser golpeado.

Entonces, si existe el estado de conciencia, también existe el estado opuesto. En este caso, lo llamaré capricho.

Erich Fromm en "Del tener al ser" se refiere al capricho como la respuesta al " y, ¿por qué no?", un deseo que surge espontáneamente y que exige se cumpla.

En el Arte también existe el capricho. El capricho es lo opuesto al acto conciente, es totalmente ignorante y puramente visceral. El acto por capricho no está muy alegado del acto animal, pues es un acto de inconciencia. Tenemos la idea errónea de que en el Arte poco se usa el raciocinio y mucho las vísceras, pero el Arte es un acto pensante altamente conciente. En el proceso creativo, se debe estar en total estado de conciencia, debe ser un acto de voluntad.

La motivación de crear puede ser originado por múltiples factores, emocionales o formales, como una nueva relación amorosa, un instante o un color, una línea, una forma. Miles de cosas nos inspiran a crear, pequeñas e insignificantes, como grandes y significativas,  pero en el acto de, debe de haber voluntad y conciencia. Cualquier motivación -llámese inspiración, si se desea- es válida, pero la complacencia sea propia o de otros -servir a intereses ajenos-, es la muerte en el Arte.

El Arte por capricho es respuesta inmediata y satisface a una necesidad absurda, como pasajera; carece de razón aún para el artista mismo. Si el  capricho responde a una necesidad que exige ser satisfecha, al cumplir tal demanda, la obra, resultado de tal, pierde razón de ser, pues la demanda ya fue satisfecha.

El proceso creativo, siempre da la sensación de insatisfacción -véase el diálogo del Arte-, pues es un diálogo y no un monólogo. Como he mencionado antes, el proceso creativo es un estira y afloja perpetuo y nunca debe ser autocomplaciente; ese es el problema del capricho, que es puramente autocomplaciente, es discursivo, un monólogo ególatra, lleno de frases pretenciosas y narcisistas.

Reconocer si el proceso creativo es conciente y producto de la voluntad -no se entienda como voluntarioso-, o del capricho y lo inmediato, es obligación del artista, y es también su deber evitarlo.

El estado de conciencia, es el estado del "estar", estar donde debo y hacer lo que debo, perfecta conciencia del yo. Me reconozco y reconozco mis emociones.

El Arte es exigente y demandante. Obliga al compromiso -véase la historia del amante ingrato- y el artista debe responder. Para que su arte no sea hija de la complacencia, el artista debe responder con convicción, en estado de conciencia y voluntad. Si el artista "no está" en el momento del proceso creativo, puede tener la certeza de que lo que resulte de este, será un capricho.

Estamos acostumbrados a "no estar" y el proceso creativo es un momento serio en el que "estar" es importante. En esta Era del ajetreo, donde se tiene que estar en varios lugares al mismo tiempo, acabamos no estando en ningún lugar. Cuando estamos con la familia o amigos, "no estamos", cuando trabajamos "no estamos, cuando creamos, "no estamos"; total, nunca estamos donde debemos, y el Arte -amante exigente e intolerante- nos hará sentir si no estamos donde se supone: con él. La obra misma gritará "soy capricho, ¿acaso no lo notas?", el artista podrá decidir si ignora tal reclamo, y si así lo hace, caerá en la autocomplacencia.

Al ser el capricho un acto voluntarioso, no deja nada pues no responde a nada (es casi como un acto reflejo, un impulso). Difícilmente el artista encontrará algo rescatable del proceso caprichoso al igual que el espectador (recreador). El Arte, sin conciencia, sin voluntad, es como el caparazón de algo que sabemos alguna vez estuvo vivo, pero ya no tiene sentido de ser.

No se confunda La inspiración, el eureka -impulso creativo-,  con el capricho. El capricho es acto, no idea. Un recién nacido es puro, sin falla, hasta que por la influencia paterna, el niño se transforma para bien o para mal.  Si el artista toma a la ligera ese instante, ese eureka,  y no lo desarrolla en conciencia y voluntad, se quedará en un ¿ y, por que no? y entonces en capricho.

 Una obra resultado del capricho, es como una oración que carece de sentido. El capricho ocasiona una mala conjugación y sintaxis, quitando todo sentido tanto para el artista como para el espectador (recreador).

 

 

Animal de Costumbres                                                                                                                         Inicio

El hombre es un animal de costumbres. Tenemos el hábito de las costumbres para darle estabilidad a nuestras vidas.

Costumbre, es un término que abarca desde un complejo ritual de iniciación, hasta el acto de tomar café en las mañanas. Son actos que marcan y dan inicio a un ciclo, se repiten y repiten, ya sea en lo colectivo o en lo individual. Estos actos en lo colectivo, dan sentido de permanencia, de colectividad y de unidad. Es fácil explicar su existencia en lo colectivo, pero en lo individual, es un poco más difícil. ¿Por qué nos aferramos a ciertas conductas repetitivas? ¿Por qué, camino al trabajo, siempre tomamos la misma ruta? ¿Por qué hacemos ciertas cosas de la misma forma una y otra vez ?

¿Nos hemos vuelto seres mecánicos, o siempre lo hemos sido? El límite de tiempo y las exigencias del mundo moderno, dejan poco espacio a la diversificación. El problema de la costumbre, es lo dañina que es a la creatividad; una mente que repite y repite las mismas acciones, actividades, se vuelve obtusa.

No nos damos cuenta, pero la mayoría del tiempo operamos en automático; Hacemos las cosas prácticamente sin "pensar", sin "estar". Este mal hábito, se ha apropiado de todas las actividades humanas, incluyendo, si, al Arte.

La actividad más creativa de todas, también ha sido contaminada por la costumbre. Ya antes mencioné las consecuencias del "no estar" en el proceso creativo -véase el capricho en el arte- pero, ¿qué lleva al artista a convertirse en animal de costumbres?

El acto de crear es un ritual que si no se tiene cuidado puede volverse un acto de costumbre. Imaginemos que de el punto A tenemos que llegar al punto B; frente a nosotros hay un camino con un señalamiento que dice "hacia B", seríamos tontos si no lo tomamos. El camino ya trazado, transitado muchas veces, impedirá que nos perdamos y lleguemos tarde. Vamos por un camino que es seguro y rápido, así que nos podemos relajar y sin darnos cuenta, ya estamos en B.

Si nuestro espíritu aventurero nos dice que tomemos otra ruta -desconocida por supuesto-, es posible que nos perdamos o lleguemos tarde, y sin duda el trayecto estará lleno de tensión, pues hay que estar atentos a todo lo que nos rodea.

Está en nuestra naturaleza trazar líneas rectas porque son el trazo más corto entre dos puntos. La eficiencia, es inherente a la naturaleza y podemos verlo aún en criaturas "simples" como las hormigas, que tienden a  encontrar el camino más corto entre la colonia y la comida y así el resto de la colonia lo usará. Los caminos conocidos son los más confiables, los caminos no trazados, están llenos de imprevistos.

Ser eficiente, no es propósito en el Arte, y tener esa idea puede ser nocivo y lo menos recomendable, pero suele pasar. Conocemos un estilo, un medio, un soporte y nos sentimos cómodos en él; ya sea que uno inició el camino o ya estaba trazado, lo tenemos tan dominado, que podemos hacer el trayecto con los ojos cerrados y nos ahorra tiempo y dolores de cabeza.

La razón de las costumbres es que dan la impresión de estabilidad, ya sea a la sociedad o a nuestras vidas. Lo reconozcamos o no, tenemos un miedo natural al cambio; nos asustan las nuevas situaciones. Atreverse a algo nuevo, siempre demanda física y emocionalmente; al saltar en paracaídas, sometemos al cuerpo a un sin número de alteraciones, y ni que decir de la mente; estamos preparados para lo imprevisto.

Pensemos en situaciones menos drásticas como cambiar de trabajo o de lugar de residencia o de profesión, todas son situaciones de cambio que nos ponen en estado de alerta. La estabilidad nos da una sensación de bienestar, nada se mueve debajo de nuestros pies. Aunque nos sentimos cómodos en esa sensación, recordemos que el Arte es una actividad de incomodidad  permanente.

Trabajar sobre la misma temática, en el mismo estilo en el que he trabajado -quién sabe cuanto tiempo- solo por costumbre, es también una forma de autocomplacencia, y ésta es la muerte en el Arte.

El miedo a la incertidumbre, al no saber lo que se depara enfrente, no debe ser el motivo que nos paralice, debe ser fuerza vivificadora -tensión- a la hora de crear.

Los Chinos tienen un dicho, "Que vivas tiempos interesantes" y eso tiene aún más significado en el Arte. Otra forma de decirlo,  es "el cambio es bueno, disfrútalo; que la quietud no se apropie de tu vida".

Existe otro motivo para ser repetitivo en el Arte, no es el medio al cambio, sino a la complacencia de otros intereses. Esto, normalmente sucede cuando el artista ha alcanzado cierto reconocimiento y prestigio. Muchos compradores de Arte no compran la obra -entiéndase la visión o la idea- sino el nombre. La obra no interesa, sino el quién la hizo. En este tipo de compradores, está el que quiere comprar un "  " (póngase el nombre del artista que desee); es decir, una obra que sea identificable al artista. Más allá de la firma, es el estilo, el que identifica a la obra. Pensemos en algunos casos obvios como los girasoles y Van Gogh, o Picasso y el cubismo; el estilo y a veces la temática, define al artista; eso es lo que buscan este tipo de compradores, una obra iconográfica al artista.

Esta mentalidad en el mercado, ha hecho que muchos artistas se empantanen en un mismo estilo ó temática, porque eso es lo que se vende. En cierto modo, es el mismo miedo lo que impide el cambio; el miedo a dejar de ser atractivo al mercado y a ver mermados sus ingresos. Romper con los hábitos nocivos, no es fácil, muchos de ellos pueden requerir hasta terapia, aunque no es el caso en el Arte -creo-.

El cambio es inherente a todas las cosas; aunque no nos percatemos de ello, el cambio es constante. Hoy, no somos lo mismo que éramos ayer; lo que leemos, hacemos, vemos, tocamos, es nueva información que nos deforma. Si todo el tiempo cambiamos, entonces nuestras acciones y pensamientos también deben cambiar. No puedo pintar, escribir, componer, de la misma forma que ayer, pues hoy, sé algo que ayer no.

Por contradictorio o paradójico que parezca, el hombre es un ser anti-natural por naturaleza, y en esa actitud, se resiste al cambio; envejecer es natural, y tratamos de evitarlo a toda costa; morir es natural, y encaminamos todos nuestros esfuerzos a erradicarla. Por naturaleza, nos gusta ir en contra de esta.

Si entendiéramos el cambio como algo natural, el trabajo artístico debería ser perpetuo cambio, pero no lo es, pues somos seres antinaturales y en realidad tenemos que hacer un esfuerzo para cambiar; extraño, ¿no?, o tal vez no lo sea tanto, considerando el sin número de factores sociales y culturales que nos afectan.

En un mundo artificial, es difícil ser natural y acabamos viviendo en el artificio de lo inerte, de la quietud, de la costumbre.  

 

EL Ser Abstracto                                                                                                                                Inicio

 

A pesar del auge que el Arte abstracto tuvo y tiene desde inicios del siglo XX,  da la impresión de que este, se sigue viendo en el general, de forma poco seria o más bien poco entendida.

En el colectivo, es decir en el general de las personas que carecemos de educación artística o apreciación de la misma, vemos el Arte abstracto con reservas. ¿Qué sucede con el arte abstracto que nos parece extraño o nos repele?

Por extraño que les parezca a muchos, la abstracción ha estado presente desde los inicios de la civilización. ¿Qué es lo abstracto? En una definición básica de diccionario, encontramos que Abstracto es lo que resume o concretiza a sus cualidades más esenciales una cosa o grupo de ellas 1.  El Hombre "primitivo" tenía una capacidad increíble para la abstracción, ¿por qué?

Siempre hemos pensado que la abstracción es un acto sofisticado y resultado de la evolución cultural; pensamos en el Arte abstracto, como Arte "moderno", pero en realidad es Arte "primitivo". El cerebro es el culpable, porque es así como funciona. La percepción que tenemos del mundo, es una percepción filtrada a través del cerebro; es decir, que todo lo que percibimos es una abstracción de la realidad. El Cerebro toma pedazos de información y las integra para que parezca un todo, pero no es un todo. El Cerebro nos permite "reducir" el mundo a sus cualidades más esenciales para poder interactuar con él y desempeñarnos mejor.2

Cuando se le pide a un niño o inclusive a un adulto -que tenga pocas aptitudes para ello- que dibuje un rostro, probablemente dibuje un círculo con dos puntos, una línea recta y una hipérbola, formando así lo que para todos, es un rostro en sus puntos más elementales, y eso, es abstracción. Todos tenemos la capacidad de abstraer el mundo y de hecho lo hacemos todo el tiempo aunque no nos percatamos de ello.

El Hombre "primitivo" tenía mejor desarrollada esta capacidad, tal vez porque su cerebro era menos "sofisticado" que el nuestro. ¿A qué me refiero?  al hecho de que actualmente poseemos mayor información y nuestro mundo es más "complejo" y eso interactúa con nuestras aptitudes mentales y las afecta. Es decir, somos afectados por mucho más factores que el Hombre "primitivo" a la hora de tomar decisiones.

Conforme las sociedades se volvieron más "complejas" -las comunidades se volvieron más grandes, se especializó el trabajo, el hombre se volvió sedentario, etc.- el pensamiento también se volvió más sofisticado y eso se reflejó en el Arte. Lentamente pero de forma progresiva, fuimos perdiendo nuestro sentido natural de abstracción. Obviamente con ello también las necesidades de comunicación cambiaron - había que decir más- y el Arte cambió de acuerdo a esas necesidades.

¿Por qué decirlo simple, si puedes decirlo hermoso? El Hombre descubrió el agrado por los adornos y el Arte se llenó de "adornos", de elementos que pueden no ser indispensables -para la comunicación- y nos obsesionamos con ellos.

El resto, es historia. El Arte es lo que es, lleno de riqueza y exuberancia; pero hace más de 100 años, recordamos la vida en el útero y trajimos de vuelta nuestro sentido de abstracción. Y aunque  por lo explicado tenemos el instinto -de abstracción- y llevamos ya algún tiempo en " vuelta a lo básico", parece que aún tenemos problemas para interactuar con el Arte abstracto. Cientos de años de una rigurosa educación en que decir más con más, es más, ha hecho difícil la incorporación de lo abstracto al colectivo social.

Ya he mencionado las diferencias de lectura entre el Arte figurativo y el abstracto -véase La Pintura y su lectura- así que no voy a ondear en los vicios que hemos arrastrado al tratar de "leer" Arte abstracto; lo que quisiera más bien, es tratar de entender por qué en el pensamiento colectivo, después de tanto tiempo, seguimos viendo al Arte abstracto como un "sin sentido". Si ese es el caso, resulta que el Arte es una actividad "inútil" - véase El Lugar incomodo- y entonces se le exige al artista que muestre lo mejor -pues si vamos a tolerarlo...-. ¿Qué quiere decir esto?,  pues que muestre sus mejores facultades técnicas, y eso en el pensamiento colectivo -e ignorante- es pintar al igual que los grandes maestros del Renacimiento; porque, así de atrasados estamos.

Cuando enfrentamos al Arte -y en especial al abstracto-, llevamos con nosotros un montón de prejuicios para hacerle frente. "Es un montón de brochazos, seguro no sabe pintar"

¿Y qué es un prejuicio? Es eso exactamente, un juicio anticipado a la experiencia sensible y normalmente es resultado de la ignorancia. El prejuicio es un mecanismo de supervivencia, lo utilizamos para poder enfrentar al mundo, pues es mejor enfrentarlo con algún tipo de idea, que no tener idea. Ante cualquier cosa, ya tenemos un juicio previamente elaborado. "Es atractivo, debe ser tonto o superficial". Como estos -que tristemente es la norma en las relaciones humanas-, hay miles de ejemplos, incluyendo a los prejuicios en el Arte.

Normalmente, evitamos hacerle frente, al menos que sea Arte reconocido, es decir, que el tiempo y el general de la sociedad -respaldado por la crítica especializada- lo reconozcan. No solemos exponernos al Arte que "no entendemos".

No vamos a museos de Arte contemporáneo o galerías, pues están llenos a nuestro juicio -o ¿deberé decir prejuicio?- de ese Arte incomprensible. Pensarán, ¿cómo es posible que causa y consecuencia sean lo mismo? Porque es un círculo vicioso que empieza donde termina. Evitamos el Arte abstracto porque estamos llenos de prejuicios y no podemos terminarlos  porque evitamos exponernos al Arte abstracto. Para terminar con un círculo vicioso, hay que romperlo, y la única forma de romperlo es acercándonos al Arte que tanto evitamos.

No leemos a Shakespeare -por ejemplo- porque no le entendemos. Pero, ¿cómo vamos a empezar a entenderlo si no lo empezamos a leer? La Vida en general, está llena de paradojas y círculos, y romperlos, requiere de esfuerzo y algunas veces de valentía, incluso.

A nivel Sociedad, Cultura, Sistema o como quiera llamársele, no se ha inculcado  el sentido de la diversidad. Podríamos tener la  impresión de que en estos tiempos somos más abiertos que antes, pero la verdad, es de hecho lo contrario; le tememos a lo diverso. Existe más diversidad, pero ésta se separa en grupos que no interactúan. En cierto sentido, es parte de nuestra naturaleza, nos auto- segregamos con aquellos con quienes tenemos cosas en común -lengua, color de piel, religión...la lista es interminable-. Otro mecanismo de supervivencia.

El Sistema, ha generado la idea de la "Lectura correcta", es decir, que todo, tiene una forma correcta de entenderse o hacerse y no deja espacio para el pensamiento diverso. En esta idea de la respuesta correcta, por miedo a quedar fuera o marginados, nos hemos vuelto una entidad que piensa y actúa igual. En concreto, tenemos miedo a expresar nuestra individualidad, por qué y, ¿qué tal si estoy equivocado? y el estarlo, es ser excluido.

 El Arte siendo diverso por naturaleza,  lo hemos contaminado con la idea de lo "correcto", así que cuando nos acercamos a este, ya vamos con la idea anticipada de, ¿qué querría decir el artista? ¡¿QUÉ IMPORTA LO QUE EL ARTISTA QUISO DECIR? ¿ACASO HAY EXAMEN AL FINAL?! Lo que el artista piense o pensó, no importa, ¡IMPORTA LO QUE PIENSE USTED!

¿Tenemos miedo a ser cuestionados y no saber que decir? Claro que tenemos algo que decir, pero tenemos miedo a no decir Lo "CORRECTO".

En Arte, no hay correcto e incorrecto, hay diversidad, en creación y en reacción -recreación.

¿Por qué pensamos en el pensamiento homogéneo, como si todos fuéramos la misma cosa? Es imposible que pensemos lo mismo, si como se dice: "Cada cabeza es un mundo".

Que el miedo generado por el sistema, a la diversidad y a lo incorrecto, no lo aleje del Arte. La única forma de romper los ciclos viciosos, es cambiando de actitud. Empezar a leer, escuchar, ver, lo que no entiendo o conozco del todo.

La próxima vez que se acerque al Arte -de cualquier tipo-, recuerde esto solamente, en el Arte no hay lecturas correctas y solo importa lo que piense o sienta usted.

1. En Arte, la definición de abstracto va un poco más lejos al incluir que Abstracto, es la ausencia de elementos reconocibles -figurativos.

2. Tal vez no todas las personas pueden abstraer el mundo de la mejor forma. Creo que los autistas tienen dificultad para interactuar con el mundo porque no pueden abstraerlo. Tal vez, ellos ven el mundo como en realidad es, y eso es atemorizante.

 

Tener o no tener                                                                                                                              Inicio

     

Tengo, luego existo. El sentido de propiedad es tan viejo como la humanidad misma; el concepto de ésta, es lo que ha cambiado a lo largo del tiempo, de los diferentes sistemas económicos y de acuerdo a las necesidades de la sociedad.

Aunque el concepto de propiedad puede variar y como he dicho ha cambiado, me centraré en dos conceptos: propiedad funcional y no-funcional.

La propiedad funcional como su nombre lo indica, tiene un propósito o función; por ejemplo, un sartén me permite preparar alimentos; unos pinceles, me permiten pintar; un auto, puede ser funcional pues me permite trasladarme al trabajo (aunque explicaré más adelante como éste puede  ser no-funcional también); son necesarios pues cumplen funciones directas o indirectas de sustentación. La propiedad no-funcional, carece de una función productiva; por ejemplo, joyas, no son necesarias pues no cubren o ayudan a funciones productivas específicas; dos autos ó tener más ropa de la que necesito ó ropa de diseñador; más de una casa ó una casa muy grande; ciertos aparatos electrónicos -consolas de juego, celulares, ipods- son propiedades que no tienen función directa -solo la tienen en potencia, pues puedo venderlas para comprar objetos funcionales-. Digamos que este tipo de propiedad, surge de una necesidad que va más allá del simplemente cubrir mis necesidades, sean biológicas, culturales o sociales; la "necesidad" del tener. Aunque tendría que reconocer que algunos objetos como  los celulares, se han vuelto casi indispensables.

El Arte -como objeto-  cabe en este último tipo de propiedad pues no cubre con ninguna necesidad de subsistencia. Poseer Arte, no me alimenta o me viste; no fue hecho con esa función, aunque como otras propiedades del tipo, si tiene la potencia para proveerme de objetos funcionales en caso de necesitarlos, por su valor de mercado.

Habiendo señalado el tipo de propiedad que es el Arte, me pregunto si el que lo posee tiene algún tipo de responsabilidad con este, porque no olvidemos que algunos tipos de trabajo son únicos, son irrepetibles. ¿Tenemos alguna responsabilidad al ser propietarios de Arte único?

Desde hace más de 100 años, la mayoría de los objetos -funcionales o no- son de producción en masa, por lo tanto, nos cuesta trabajo entender la idea de lo único. Aún nuestro pensamiento y conductas se han vuelto homogéneos y poco originales, gracias a la globalización.

Las razones para adquirir Arte pueden ser diversas, como el de la inversión; o porque es para algunos (cada vez menos) indicador de status económico o cultural; o por Herencia, normalmente familiar; o porque se valora la idea. Sean cuales sean las razones por las que se adquiere Arte, también se adquiere una responsabilidad; la responsabilidad de preservar algo que es único. Tal vez es mucho pedir, cuando tenemos dificultad para preservar nuestro medio ambiente, especies animales o la vida humana misma.

Si hemos perdido el sentido de responsabilidad, y no nos hacemos responsables de nada, pedir responsabilidad para con el Arte, es risible -creo que hasta mí me da risa-.

Aún así, creo en esa responsabilidad adquirida; así que si se va adquirir Arte, debe ser por las razones correctas y en esa medida la responsabilidad no se sentirá como algo impuesto.

Y, ¿cuál es esa razón? A mi parecer, la razón para poseer Arte debe ser la de valorar la idea. Ese vínculo que se forma entre obra y recreador -simpatía-; un diálogo que se inicia, y da la promesa de continuar, siempre en movimiento. Por ejemplo, nadie compra un CD de música que no le gusta -al menos que sea para regalo-, compra el CD por simpatía. 1

El Arte, sea de un artista reconocido -con obvio valor de mercado-, o de un artista emergente o sin reconocimiento, la responsabilidad es la misma; ¿por qué?

Bueno, en primer lugar hay que pensar que el artista aunque trabaja para sí -el Arte es una actividad muy egoísta- no pretende que su obra se desconozca. Por cursi que se escuche, no se enciende una vela para iluminar un cuarto donde no hay nadie.

El fin del Arte y el artista lo entiende así, es que éste sea público; y si el fin del Arte es que sea público, entonces el poseedor de éste, tiene la obligación de garantizar que así sea. Ser poseedor de Arte, significa que debe garantizar la sobrevivencia de la obra en la medida de lo posible. Garantizar su existencia, significa solo mientras ésta, se encuentre en su poder y al desprenderse de ella (venderla, regalarla, donarla), la responsabilidad pasa junto con la obra.

Posiblemente, hablo de una situación ideal en la que de veras existe el compromiso del poseedor, pues dicho compromiso surge de un auténtico interés de proteger la obra -por eso creo que el adquirir Arte debe ser un acto simpatía o al menos empatía-. En el mundo real, la situación es distinta; al sentirnos "dueños" de algo, pensamos ser poseedores del destino de aquello que poseemos y con el derecho de hacer con lo que tenemos lo que se nos antoje. He visto obras de Arte original terminar en la basura -caso resiente, se encontró un Tamayo en un basurero en NY, si mal no recuerdo-. ¿Alguna vez se ha visto que alguien compre un TV de plasma, para después tirarlo a la basura? Mostramos más responsabilidad con artículos de manufactura industrial que con el Arte original.

Si algún aparato se descompone, primero tratamos de encontrarle reparación, antes de pensar en tirarlo, pero con el Arte no tenemos el mismo respeto -cuando no existe simpatía-; si la obra es de un artista emergente o desconocido -o lo desconocemos por ignorancia- y no es ni siquiera antiguo, no tenemos ningún problema en deshacernos de él sin remordimiento.

Consideramos al Arte -objeto- como inútil, sin función, sin fin alguno; no le vemos caso siquiera a la idea de poseerlo, excepto que tal vez se tenga el dinero para ello y no se sepa que hacer con él - y se convierta en un mero artículo decorativo - ( aunque el arte debería estar al alcance de todos los bolsillos). Se prefieren otros artículos indicadores de status que sean más evidentes y que además creemos funcionales, pero no lo son, como autos de lujo, ropa de diseñador, ipods, celulares, consolas de juego, etc. Así que la adquisición de Arte, se reserva para los conocedores u coleccionistas, que en muchos casos hacen esto no por simpatía sino por considerarlo una inversión; y como buenos inversionistas, ponen sus inversiones a trabajar. Venden y compran y vuelven a vender, no existen ataduras entre ellos y su inversión. Una pintura, escultura, grabado, etc., es como el activo de una empresa.

Debo decir, que esto último, tampoco es tan terrible, pues garantiza la sobrevivencia de la obra y eventualmente, ésta puede encontrar a alguien que desee conservarla por simpatía.

El Arte a diferencia de otros tipos de propiedad no-funcional -como los artículos de lujo- puede usarse en la construcción del ser. Cuando la obra se adquiere por simpatía, el vínculo que se crea entre la obra y el propietario -vínculo de recreación- puede llegar a constituir un elemento importante en nuestra propia definición -quién soy, a donde voy-2. .Aunque se pueden generar vínculos con artículos no-funcionales, normalmente son enfermizos, como el "amor" a un auto; estos vínculos no generan el tipo de comunicación que sí generan los vínculos con el Arte -aunque este, tampoco está libre de generar sentimientos enfermizos-.

Por todo lo dicho, creo que como compradores de Arte, debemos asegurarnos de hacerlo con conciencia, pues al adquirir Arte original, se lleva el compromiso de conservarla por el tiempo que esté en nuestro poder y permitir que el fin social de éste, se cumpla.

 

1. El caso de la música o la literatura, son distintos al Arte plástico, pues el artista nunca pierde la propiedad de lo que crea. Estos no caen en la categoría del arte como objeto, ambos, son artes de pensamiento, de reproducción, y no se puede poseer -físicamente- la idea de otro.

2. Todas las Artes -música, literatura, cine, danza, teatro, etc.- pueden participar en la construcción del yo

Nota al pie de página 1:Debo aclarar que aunque no se puede poseer la idea de otro, si se pueden tener los derechos de reproducción y venta de música o literatura; tristemente, algunas veces violando los derechos de los autores mismos. Pareciera que hoy en día, es más la norma que la excepción.

EPÍLOGO

El acceso al arte es un derecho y lo es también el de poseerlo. El arte debe ser para todos y de hecho, en realidad lo es, solo que no lo sabemos. Seguimos pensando que el arte es para aquellos que conocen y entienden de ello, pero no es así. Existe arte para todos, para todos los gustos y para todos los bolsillos.  Arte, no es solo aquello que producen los grandes maestros -muertos o vivos-  es todo aquello que es producto de la creatividad artística.

Arte, no solo es aquello que miramos distantes en los museos o galerías, es más. El arte es también una necesidad y una importante solo que lo ignoramos. La necesidad de no sabernos solos, de no ser los únicos, de no ser extraños, es importante ( ver El lugar incomodo ).  Y necesitamos recordarlo todo el tiempo por una convivencia armoniosa.

Todos tenemos gustos e inclinaciones artísticas y las usamos todo el tiempo solo que no lo sabemos. No conozco a nadie que no sepa que tipo de música le gusta, y tampoco conozco a nadie que le avergüence admitirlo. Tampoco conozco a nadie que no sepa que tipo de ropa le gusta y tampoco a alguien que use algo en su contra -excepto obviamente por razones de carestía.  Aún, en literatura, la gente sabe que tipo de lectura le gusta y cual no.

Lo anterior, son inclinaciones artísticas -creativas- . La música, la moda, el tipo de películas que vemos, son algunas formas de hacer ver nuestras inclinaciones artísticas. Pero por alguna razón, cuando se trata de arte plástico o gráfico, la cosa es diferente. Nos preguntan, y no sabemos decir que tipo de arte nos gusta o respondemos lo socialmente aceptado, es decir, con lo que todo mundo responde. Por alguna extraña razón, tenemos miedo de hacer evidente lo que nos gusta en arte plástico. No nos avergüenza decir que nos gusta tal banda, pero si nos a pena decir que o que no nos gusta en el arte plástico. Nos apena decir que no sabemos nada del tema o sabemos muy poco y por ello no hemos desarrollado ningún gusto.  ¡Patrañas!  ¡son solo excusas!  No todos somos melómanos o expertos musicólogos, pero todos tenemos gusto musical. No todos somos expertos en alta costura o tendencias, más sin embargo sabemos que ponernos.  No hay que ser un experto para tener un gusto  o apreciación  ( ver el ser abstracto)

Entonces, ¿qué nos impide tener arte plástico y original en nuestras casas? Como mencione antes, no es el dinero, pues existe arte de poco precio y gran valor. Existe arte para todos los mercados. El arte es para tu disfrute, igual que la música o la moda o el cine, ¿qué importa lo que piensen otros? Eres tú quien va a  tener tal cuadro o escultura en tu casa, no los otros. 

Preferimos colgar reproducciones -que inclusive pueden ser costosas-, que arte original -el cual puede ser más barato-. Como he mencionado antes (ver el ser abstracto ), tenemos miedo a la equivocación y a la exclusión. Le tengo noticias, ¡ Ya estamos equivocados y excluidos! así que, para que nos preocupamos por lo que piensen los demás, si de cualquier forma ante los ojos de otros ya estamos equivocados. 

No soy nadie para decir lo que debe hacer o no, y mucho menos con su dinero, pero no creo que sea tan malo gastar dinero en algo que es una necesidad y una básica. Siga comprando música, siga comprando libros, siga yendo al cine. Y no olvide que el arte plástico también es parte de esa misma necesidad, la necesidad de sabernos vivos.

 

El mundo de las mil voces                                                                                                               Inicio

 

Buscamos el balance en nuestras vidas. Creemos que existe una fuerza natural que crea perfecta armonía entre las partes. Equilibrio en aquello que somos y hacemos.

El balance o equilibrio, realmente existe en la naturaleza; como una especie de inteligencia -tal vez lo sea-, el mundo natural tiende  a buscar o mantener el equilibrio. Equilibrio, es el estado de un cuerpo sometido a fuerzas que compensan o se destruyen recíprocamente; contrapeso entre cosas diferentes. Este, se presenta en todo tipo de fenómenos químicos, físicos, biológicos e inclusive, podemos pensar que en lo social también, pues la sociedad se comporta como un organismo que busca asegurar su existencia.

Si pensamos en el equilibrio como un estado ideal, en la creación artística se buscaría el balance entre las decisiones y las emociones. ¿Cuanto se piensa y cuanto se siente?  ¿vísceras o cerebro?

Niño y obrero, existen en la misma persona. El obrero es adiestrado, conoce su trabajo pues ha sido entrenado o la experiencia y el trabajo le han dado tal destreza sobre lo que trabaja. El niño, no es diestro, ni sabe, ni entiende; no tiene noción de nada, a todo se atreve, todo lo entusiasma. A la hora de crear, ambos tienen palabra.

Como sabemos, el cerebro tiene dos hemisferios, el izquierdo es el lógico y el derecho es el del pensamiento intuitivo. Aún en el diseño de nuestro cerebro, existe la noción del equilibrio.

En teoría, se supondría que en la medida que usamos nuestros hemisferios, nuestras aptitudes irán en la misma medida. Por ejemplo, yo, soy zurda, así que el hemisferio que me "domina" es el hemisferio derecho. Sería muy razonable para muchos que sea pintora -o estuviera involucrada en alguna act. artística-,  pero al decir que durante algún tiempo estuve involucrada en una actividad científica -Arqueología, ciencia o disciplina social-, ya no parece tener sentido. Durante algunos años en la Arqueología, el pensamiento lógico rigió mi vida.

En realidad, el cerebro no es tan tajante -gracias a Dios-, pues si lo fuera, solo los zurdos tendrían aptitudes e inclinaciones artísticas, mientras que los diestros solo tendrían pensamiento analítico. Sea cual sea el hemisferio "dominante", existe un equilibrio en nuestros actos; no somos del todo locos, ni del todo profesores. De alguna forma, ambos viven y conviven bajo el mismo techo sin problemas -creo.

El creador artístico, es la expresión del uso de ambos hemisferios. El hábil obrero, sabe como hacer, y el niño, sabe que hacer. Sonaría que es fácil y que ambos se ponen de acuerdo muy fácilmente, pero no es así; es como escuchar una discusión a gritos en medio de una multitud de ruidos u otras voces. Tratar de escuchar la discusión, es parte del problema y trabajo del creador.

Escuchar la discusión, es solo el principio, después, es darle coherencia a lo que se dice. Encontrar dicha coherencia, significa prestar atención.

¿Quién debe mandar, el obrero siempre calificado, o el niño, siempre dispuesto? ¿El arte como en la naturaleza, busca el equilibrio?. ¿Debe el arte se perfecto balance?. ¿Debe el artista buscarlo? 

Pensamos en el equilibrio como un estado armonioso, pero en realidad no lo es, pues es la confrontación de fuerzas que van en sentidos opuestos; mantienen el sistema en tensión debido a ello. El equilibrio se mantiene hasta que algo desestabiliza a alguna de las fuerzas y entonces se desbalancea el sistema -una fuerza es superior a las otras-. Rara vez ocurre en el mundo natural, al menos que intervenga el hombre, por supuesto.

Volviendo al arte, pongo un ejemplo. La obra de Henri Matisse aunque parece espontánea y despreocupada, casi la obra de un niño para muchos, en realidad es el resultado de horas de discusión y correcciones -el pulcro trabajo del obrero. Se sabe que hubo alrededor de 50 modificaciones del Desnudo rosa, 1935-. Tal vez Matisse lo sabía o no, pero el Desnudo rosa se encontraba en medio de la tensión originada por el equilibrio.

En este asunto de la discusión, existe otro interlocutor, la obra. Cada obra tiene su propia voz o por decirlo así, su propio punto de vista de adonde quiere ir, y al final de cuentas niño y obrero, tienen que lidiar con la opinión de la obra. Ella es quien pareciera dar la última palabra y decidir el camino a seguir; pues aunque no lo crea, el creador es empleado y no patrón.

En realidad el creador no debe de preocuparse por el rumbo de la discusión; quien tiene la razón y quien no, lo mejor es dejar que las cosas sucedan. Cada obra determina como quiere ser y en ello estará el desarrollo de la conversación.

Por lo dicho, pareciera que el proceso creativo es una situación de caos, donde no hay orden; y debo admitir que en parte así es. Si no lo entiende, es porque nunca ha intentado darle forma a algo. El resultado de tal caos, pareciera estar destinado a ser el monstruo de Frankenstein y tal vez así lo sea, pero, ¿acaso este monstruo al fin y al cabo no cumplió su propósito? ¿Estar vivo?

El Arte es vida, sea bello o no; y los monstruos están llenos de vitalidad. El monstruo de Mary Shelley, vivía a pesar de las partes, y eso es equilibrio.

Ahora, si a Victor Frankenstein su obra se le salió de control, es común que también suceda en el arte. No debemos temerle a que esa monstruosidad -compuesta de tantas partes-  se revele contra nosotros, olvide quién fue su creador y se vaya en busca de su razón de existir y su destino.

Tal vez sea un acto de magia, pero para el creador escuchar las muchas voces en su interior, no es una cacofonía.

Es cierto, requiere de tiempo y mucho trabajo aprender a escuchar la armonía detrás de tanto caos; afinar el oído, aprender a escuchar y dar sentido a las palabras entre tanto ruido; oír lo que el niño tiene que decir, lo que el obrero opina, lo que la obra busca y lo que uno quiere. El tiempo hace de uno un buen escucha y algo de moderador.

El esquizofrénico, escucha todas sus voces, todas tienen algo que decir; el truco consiste en hacer que cuando hablen, hablen en tiempos y con sentido. Todos quieren tener el control, pero a fin de cuentas solo la obra sabe lo que busca -sino, pregúntenle al monstruo de Mary Shelley.

Creo en el equilibrio, solo porque lo entiendo como tensión. Mientras todos quieran llevar la obra en distintas direcciones, existirá el equilibrio y por lo tanto la obra estará llena de vida.

¿Debe ser intencionada la búsqueda del equilibrio? Como dije antes, si se deja que fluya la discusión entre las partes, no tiene en realidad que ser  consiente, pues ya está sucediendo. Si no forzamos el proceso -como ver por otros intereses, más allá de la obra en sí- este equilibrio -fuerza que parece regir el universo- sucede por si solo, como por arte de magia.

 

Identitas                                                                                                                                   Inicio

 

Pasamos toda la vida en busca de ella, y si tenemos suerte, al final de nuestros días, acabamos con una idea parchada de ella. La Identidad. La idea de uno mismo, lo que me forma, lo que me define.

Hablar de Identidad en el arte, tal vez sea retórica, pero aún así deseo ahondar en ello.

Son múltiples los elementos que conforman una identidad, tantos, como son los factores que nos afectan. Desde la herencia cultural, la educación y experiencia de vida, conforman una identidad. La identidad artística, no difiere de la identidad personal, es parte de la misma, solo que en la primera, estamos consientes de sus componentes; es decir, de aquello que dejamos nos afecte y se transpire en nuestro trabajo; algunas veces de forma obvia y entendida.

 Influencias de otros artistas, corrientes estilísticas  o de pensamiento. El surrealismo, el minimalismo, arte concepto, etc. no son solo formas estilísticas, sino formas de interpretar la realidad que circunda al arte -o la vida misma-. Puede uno sentir simpatía por dichas formas estilísticas y de pensamiento, y dejarse influenciar por ellas en el trabajo personal - Esto va también para la influencia de otros artistas.

La herencia cultural, juega un papel importante en la formación de la identidad artística. De donde venimos, desde el punto de vista cultural y social. Costumbres, ideologías, religión, quienes son nuestros padres y los padres de sus padres. la serie de conductas que pasan de generación en generación; en concreto, la Idiosincrasia de un pueblo.

La historia de vida personal -la parte más importante de la identidad, creo-. De donde venimos, pero desde un punto muy particular. A pesar de que en un país o región se compartan pautas de conducta, no todos tenemos la misma historia de vida. Este aspecto de la herencia, tiene que ver más con las experiencias de vida y como estas nos han afectado.

La Identidad social, es lo que soy en el ahora y en el lugar en que habito; es decir, es el yo, que se relaciona con el mundo. La percepción que tengo del mundo y cómo me relaciono con él (inclinaciones políticas, sociales, ambientalistas, etc). Algunos aspectos de la historia cultural se pueden mezclar con la identidad social. 

Solo he mencionado aspectos de la Identidad que nos afectan desde el pasado y el presente, pero el futuro también determina lo que somos hoy. Todos tenemos una idea  de hacia donde queremos ir, lo que queremos llegar a ser, y eso, inexorablemente, afecta nuestras acciones en el presente. La idea que tengo del yo en el futuro, determina quien soy en el presente.

Como podemos ver, pasado, presente y futuro, afectan nuestro sentido de Identidad, tanto, como los ámbitos sociales y personales.

La identidad, se afecta constantemente, está siempre en movimiento -por las mismas razones que ya he mencionado en otros escritos-, no es estática. ¿Quién soy? es una pregunta que siempre tiene una respuesta distinta.

Identidad, viene de Idéntico. (Idéntico, que es exactamente igual a otra cosa) Idéntico ¿a qué?, a mi mismo (sentido de unidad). esa es la verdadera Identidad y la realmente importante en el arte. Me identifico conmigo mismo, yo soy mi mundo social y cultural; yo soy herencia y presente; yo soy mi país y sus habitantes. Yo soy.

Pensamos que la Identidad se refiere a asociarnos a otros individuos, encontrar elementos que nos hagan la misma cosa y así caber en la misma clasificación;  por ende, podemos estar todos apretados en el mismo cajón; con la misma etiqueta. ¿Esa es la Identidad, encontrar a toda costa a qué o quién me parezco? Por fortuna y desgracia así es.

El Ser humano es un ser social, es decir, necesita de otros para subsistir. Desde los inicios de la humanidad, el hombre encontró que para garantizar su existencia era mejor si se unía a otros. La familia se convirtió en clan, el clan en tribu, la tribu en aldea, las aldeas en ciudades, las ciudades en Estado, etc. Es decir, desde siempre, hemos buscado integrarnos a otros y de preferencia a otros que sean igual que yo -vengan de donde yo, piensen lo que yo, quieran lo que yo.

En ocasiones, el artista invoca e incorpora su identidad cultural como parte de su trabajo. Al hacerlo, ¿Busca crear vínculos para él mismo, o los demás?  ¿los utiliza para decir, soy igual a ustedes o distinto de ustedes? Sea cuales sean las razones, lo que es cierto, es que algunas obras o inclusive movimientos artísticos  se vuelven puntos de unión o identidad. "El grito" de Edvard Munch, es tesoro nacional para los noruegos; el muralismo para los mexicanos, el impresionismo a los franceses, el "Guernica" de Picasso para los españoles, el arte pop a los estadounidenses 1. Todos estos ejemplos tienen en común que crean vínculos, pues tampoco hay que olvidar que si el arte es una manifestación cultural, es difícil separar a la obra del entorno en el que se realiza. Sea la intención del artista o no  de hacer manifiesta su idiosincrasia, el caso es que estas obras -con ayuda del factor tiempo- crean vínculos. Con suerte, no con la obra, ni con el artista, ni con otros, sino con uno mismo. El espectador (recreador) se identifica con él mismo o una parte de él. Esto genera el sentido de unidad.

 Aunque no soy partidaria  de los nacionalismos mal entendidos y las fronteras -ambos, argumentos para segregarnos y mantenernos alejados unos de otros-, es innegable que la cultura y sociedad crean según la región, una forma específica de interactuar con el mundo (idiosincrasia) y eso se refleja en todos los ámbitos del quehacer humano, incluyendo al arte.

Esas diferencias en el interactuar con el mundo, son la belleza de la diversidad cultural que hay en el mundo, pero desafortunadamente se usan como excusa para no acercarnos los unos a los otros, y para decir de forma segregaría  "soy de aquí y no de allá". Usamos la identidad cultural para etiquetarnos unos a otros.

La Identidad cultural debería usarse solo para identificarse uno mismo, es decir, usarse solo en la construcción del yo (unidad). Sí, sé de donde vengo, pero no lo uso como argumento para generar falsos sentimientos nacionalistas o patrióticos  -conceptos espero desaparezcan algún día, en beneficio de una humanidad diversa, pero igualitaria.

En mi forma de entender, la Identidad es el reconocimiento del yo, saber de que estoy formado y que me deforma. Nada tiene que ver el reconocer en otros elementos compartidos. Sí, estos pueden generar vínculos con otros -lo cual tampoco está mal-, pero mal usados, solo segregan, separan, etiquetan y clasifican. El Arte y la Identidad, es cierto, son inseparables, pues la obra no puede ser otra cosa que no sea el creador; son una e indivisible;  así que el artista en el proceso creativo -honesto-, siempre invoca a su Identidad y su compleja estructura.

1. hay un sinnúmero de ejemplos en el arte, de obras que crean sentimientos de Identidad cultural, especialmente en la música. Es en ésta, donde podemos encontrar los ejemplos más obvios.

 

 

Los destructores de imágenes                                                                                                           Inicio

 

Destructores de Imágenes, aquellos que niegan culto a las imágenes. El término Iconoclasta viene de un movimiento que surgió en el año 726 de nuestra era impulsado por el emperador bizantino León III. Este movimiento veía con malos ojos las representaciones religiosas, pues consideraba que se volvían ídolos y estos estaban proscriptos por las sagradas escrituras. Dicho movimiento se volvió violento y se cometieron muchos crímenes en su nombre -no solo al arte sacro que fue obviamente la razón de existir de este-.

 Aunque el movimiento desapareció tiempo después, el término Iconoclasta prevaleció para convertirse en algo más. El arte terminó apropiándose del mismo, pues expresa muy bien la idea de innovación. El iconoclasta ya no destruye imágenes sacras, pero se rehúsa a rendir culto a los ídolos e imágenes de "lo establecido". ¿Qué es el iconoclasta en el arte?

El iconoclasta es el que busca, es el que explora; es el que abandona los caminos de lo conocido, para adentrarse a lo desconocido; pero para hacerlo, tiene que atreverse a romper ciertas reglas, las reglas de lo establecido.

El arte es por definición diverso; pero si así es, entonces ,¿cómo es posible que exista Lo establecido y si así es, qué es éste?

Roca firme, el cimiento profundo en el que nos basamos para construir e ir hacia arriba; si destruyes la roca en la que se cimienta tu casa, ésta también se vendrá abajo. Lo establecido es lo que lleva años, décadas o inclusive siglos haciéndose de la misma forma. Es aquello que de tanto repetirse, se vuelve de piedra, se ha vuelto ley, se ha vuelto mandamiento. Lo establecido, es la costumbre elevada al grado de lo sagrado, del dogma; los dogmas pueden ser desde aspectos de técnica, hasta lo que se considera arte y lo que no. Desde como se agarra un pincel, hasta quién es artista y quién no. Las reglas del juego. Los dogmas no se cuestionan; es lo incuestionable.

Si Lo establecido es lo incuestionable, el iconoclasta es un rebelde sin remedio. El asunto de la estabilidad parece ser tan importante, que lo permea todo, y el iconoclasta detesta eso.

¿Qué sería del mundo sin los iconoclastas? Probablemente seguiríamos en nuestras cuevas, temerosos de la luz que viene de afuera.

Para ser un iconoclasta, primero hay que ser inquisitivo, preguntón sin remedio, investigador, y al no estar conforme con las respuestas, terminar por inventar; crear tus propias reglas.

El arte está atascado de ejemplos. Los momentos de ruptura -transición, cambio- se dan en parte gracias a los iconoclastas. Solo pensemos en esos momentos de cambio -siglos XIV, XIX, principios del XX- y ahí encontraremos uno o más iconoclastas.. Aunque la mayoría de las veces no son reconocidos -en su tiempo- y se les margina; hasta que ocurre algo en el pensamiento colectivo que se les termina reconociendo como innovadores, abridores de caminos, algunas veces hasta como genios.

Necio. Testarudo. Podrían ser algunos de los calificativos. Sigue y sigue. Aquel que se detiene frente a lo que desconoce, no tiene madera para ser iconoclasta. Este, vive siempre en la marginación, siempre en la incomodidad; de hecho, no le gusta el centro -donde están todos-. Siempre está buscando, siempre está explorando; nunca está conforme. Es su naturaleza, no puede evitarlo; le gusta lo salvaje, lo indómito. No se siente a gusto en el tráfico de los caminos; le gusta explorar, y en cuento abre un camino, no lo vuelve a transitar.

Suelen ser molestos -controversiales- pues al ir en contra de Lo establecido, incomodan. Son como el loco que va en sentido contrario en la autopista, ¡¿ Hey, no ves que  vas en sentido contrario, imbécil ?!  1.

Estemos de acuerdo o no con ellos y sus métodos, la importancia del iconoclasta es innegable. Este, se mueve en el terreno de lo distinto y eso siempre amplía los horizontes. El iconoclasta vive ampliando los márgenes de lo conocido, haciendo nuestro mundo más grande.

No suele gustarles el reconocimiento -cuando llega a suceder-, pues sienten eso los convierte en eso mismo que odian y destruyen: Iconos. Lo irónico del asunto, es que tarde o temprano, esto termina por suceder.

¿Quienes son estos seres que nos resultan intrigantes y atrayentes?  Tal vez nos resultan tan atrayentes por lo escasos que son, y cada vez lo son más. El iconoclasta es lo contrario al pensamiento hormiga. Tengo esta teoría -que seguramente alguien más pensó antes que yo-, entre más somos, más nos comportamos como una sociedad hormiga. En las sociedades de insectos, no existe el pensamiento individual (hasta donde sabemos), todos trabajan en bien del sistema y no se cuestiona lo que se hace y lo que se es. Cada vez somos más y hemos homogenizado nuestros pensamientos y conductas en bien del sistema; el hombre no está diseñado para vivir en grupos de individuos tan numerosos. El iconoclasta es lo opuesto a ese comportamiento hormiga, se opone al sistema (de cualquier tamaño y forma que sea este), y a la vez que eso nos incomoda, también nos inspira.

Los iconoclastas no son exclusivos del mundo del arte, existen en todos los ámbitos del quehacer humano; desde lo insignificante hasta lo significativo. Existen iconoclastas que lo son, y no lo saben. Empiezan por ellos mismos, primero rompiendo con sus propias limitantes, entran en guerra con ellos mismos para ganar y después aplican eso mismo en el mundo social. El constante cambio -que no podemos detener- es prueba del empuje de los iconoclastas. ¿Cuantos conocen gente a la que le dijeron, tú no puedes hacerlo? ¿Tú, bromeas? El iconoclasta no acepta un no por respuesta.

Mientras existan los iconoclastas, podemos dormir tranquilos, pues significa que el espíritu humano aún prevalece, que seguimos siendo individuos, y que aún no nos hemos transformado en engranes de esta enorme maquinaria.

 

 1. Es importante señalar que no todo el que hace algo en contra del sistema -como el idiota que se baja los pantalones en televisión u otros ejemplos parecidos de supuesta irreverencia-, es un iconoclasta. El Iconoclasta puede no saber contra que va, pero si sabe a donde va.

NOTA. He mencionado tanto el asunto del sistema -en este y en otros escritos- que creo es propicio explicar que entiendo por este. El sistema aunque no existe físicamente, si es una entidad real (si pensamos en las ideas como entidades). Esta, no son las grandes corporaciones "malignas"  o los aparatos de estado, como podríamos creer, aunque si se alimenta de estos; se alimenta de todos. Es decir, todos lo hemos creado. A falta de reina -porque todos los nidos tienen una- nosotros hemos creado esta entidad amorfa, formada de nuestro pensamiento colectivo, llamada sistema. Este pensamiento colectivo  dicta normas, reglas; permite el funcionamiento del nido, y al mismo tiempo garantiza su existencia. Los nidos solo existen si existe una reina, si la reina desaparece , también el nido. Por eso, alimentamos a esa reina, la cuidamos, la protegemos; pues mientras subsista ésta -sistema-, podemos garantizar la existencia de la sociedad como la entendemos. Así como la alimentamos, ella nos alimenta. Nos dice que hacer, como hacer y quien debe hacerlo, Tal como ocurre en un nido. 

 

 

Espacio y materia                                                                                                                            Inicio

 

Vencer la nada, es la consigna que todo artista tiene. Desde el primer trazo, la primera nota, la primera palabra, el primer movimiento, la intención es vencer a la nada. Por alguna razón le tememos a la ausencia de; ausencia de palabra, sonido, color, y tratamos de cubrirla con algo, pero la ausencia sigue ahí.

Durante cientos de años o tal vez desde siempre, se ha tenido la idea de que la nada, la ausencia de, es algo malo y por ende hay que acabar con ella. En pintura, no hay blancos; en la música, no hay silencios; todo espacio debe ser llenado. Pero no nos damos cuenta de que esa nada a la que tanto tememos, también es partícipe de la creación. La Materia existe porque existe lo opuesto. Tomando algunas ideas de la Cosmología y formulándolo como pregunta, trataré de explicarme mejor. ¿Es posible que todo sea materia?

Si todo fuera materia, ella misma se anularía. En el universo no existen fuerzas vencedoras, sino fuerzas que se compensan o anulan entre sí. En la teoría del Steady State, por una parte de materia que existe, existe otra que no lo es. Es decir, que estas se compensan y anulan al mismo tiempo, lo que mantiene al universo es un estado de equilibrio perpetuo. Hace al universo infinito. Esta teoría, fue desechada pues no podía explicar la expansión del universo entre otras cosas.

¿Qué es primero, el espacio-tiempo o la materia-energía? ¿El espacio-tiempo determina la cantidad de materia-energía o es la cantidad de materia-energía quién establece el espacio-tiempo?

Aunque estas son preguntas que intentan explicar el universo, tal como lo conocemos y su destino y origen, igual son preguntas que podemos aplicar para tratar de explicar fenómenos más pequeños, como el proceso creativo de una obra artística. Pensemos en la obra como el universo, ¿primero existe la nada o existe algo previamente?  ¿Se puede crear algo a partir de la nada o no?

Inmenso, pero contenido. Sometido, hasta que explota. Se expande y conforme se expande, ¿también lo hace el espacio-tiempo o no puede delimitar lo que ya estaba formado?

Aparentemente, no existe teoría que explique la creación del universo, sin la presencia de la materia. No existe el vacío como tal, o ausencia de (aunque si existe el falso vacío), pues de esa forma no se puede explicar la creación. Supongo que para los científicos tratar de explicar la creación a partir de un vacío real o ausencia real, sería admitir la intervención divina, pues solo un dios puede crear de la nada.

Ya sea que tratemos de explicar la creación del mismo universo o la creación artística, parece que el miedo es el mismo; en ambos, la idea de la nada o el vacío, es incomoda; aunque  en arte, la explicación de la creación si puede permitirse las libertades filosóficas que en la ciencia no se puede.

¿Solo se puede llenar el vacío o la nada o solo se puede llenar en la medida de que la misma materia lo permita? Si no existe el vacío y solo existe el falso vacío, significa que existe algo y solo se puede crear en la medida de que ese otro algo lo permita (antimateria).  Ahora, si así es, ¿podemos saturar tanto un espacio de materia que este no pueda contenerlo? ¿podemos saturar el sonido, con demasiadas notas, demasiados brochazos, demasiadas imágenes, demasiados pasos?

La aparente saturación en arte, tuvo un nombre: barroco y rococó. En sentido opuesto, sería el minimalismo. Este último, eliminó los excesos, pero aún así se intenta aniquilar el vacío. Como dije antes, no nos percatamos de que la nada o el vacío es recreador, y la existencia de una obra no puede ser explicada sin el vacío. Este, es fuerza creadora. No aniquila, construye.

¿Qué colapsa a la materia? Solo la materia misma. Solo la materia ahoja a la materia. Una partícula de materia al chocar con una partícula de antimateria (que es materia al fin y al cabo, solo que con carga opuesta) se destruyen produciendo energía. Si existiera la misma proporción de materia y antimateria, el universo material que conocemos no sería posible. Por eso es aparentemente necesario el des-balance que existe en la cantidad de materia y antimateria. Solo una nota, aniquila a otra; solo un trazo cubre a otro; solo una palabra puede anular a otra. El espacio saturado de materia  podría colapsar junto con lo que hay en el.  Esto podría ocurrir en la idea de un universo finito en materia-energía y espacio-tiempo, pero ¿qué pasa en un universo infinito?  ¿Si hay un infinito en espacio-tiempo, también lo es la  materia-energía?

Si el espacio es infinito, entonces este nunca puede ser saturado o llenado de materia. Si esto es así, entonces una  obra siempre tiene espacios de nada -vacío- que no pueden ser llenados. Como tal, no existiría la saturación en el arte pues el vacío es infinito.

La ausencia, la nada, existe, pues sin ella es imposible la existencia de "algo". Si el universo es infinito, entonces también el vacío, la ausencia, lo es. Solo se puede cubrir o llenar algo donde no hay nada. Solo se puede crear música donde hay silencio, solo existe la palabra, porque antes la nada era, el color y la forma existen porque antes la ausencia de  lo ocupaba.

Si el espacio-tiempo existía antes de la materia-energía, ¿cómo era?  Si finito, entonces de igual forma la materia es finita, pues no se puede entender un infinito de materia-energía en un espacio-tiempo finito. Este espacio tiene forma y tamaño pues ambos son características finitas. Si el espacio-tiempo fuera infinito, no tendría ni forma ni tamaño pues no puedes ponerle forma a lo que no tiene límites. La materia-energía podría ser infinita o finita. Si es finita (teoría del Big-bang), esta puede disiparse hasta que el universo se vuelve frío y sin vida -¿volverse nada?.

El arte con el tiempo tiende a degradarse, a desintegrarse, no puede luchar contra el proceso de dispersión. El arte se vuelve nada; notas que nadie toca o entona; lienzos que se desintegran, desapareciendo sin dejar rastro.

Si la materia-energía  es infinita, al igual que el espacio que la contiene, ésta no se disipa hasta desaparecer, sino que se transforma, se renueva. Bien anticipado por Newton. 1.

Las obras de arte se renuevan, no se pierden con el tiempo; se reincorporan y se reinterpretan; se hacen remakes, se transforman  a sí mismas indefinidamente.  Cuando hablamos de infinito, hablamos de un valor que se duplica a sí mismo ilimitadamente.  Por cada estrella en el firmamento, existe otra. Por cada instante de tiempo, existe otro. Por cada brochazo dado, existe otro por dar; por cada palabra escrita, existe otra; por cada nota dada, otra será.  Por cada espacio-tiempo ocupado, otro igual sin ocupar existe o se crea.

Si lo infinito no tiene fin, ¿acaso puede tener un principio? En la teoría del Big-Bang, el impulso inicial, esa explosión que generó el universo y su expansión, tiene que tener fin; en un punto tiene que perder velocidad, detenerse y comenzar a morir 2. El infinito es un concepto que va en ambas direcciones, es decir, como no se puede decir donde termina, tampoco se puede decir donde inicia (banda de moebius). En el campo del Big-Bang -que es la teoría aceptada hasta ahora-, no hay lugar para un universo infinito, ni en espacio-tiempo, ni en materia-energía.

Pero ¿qué hay de la posibilidad de los universos paralelos? la idea de un universo finito (teoría del Big-bang), por extraño que parezca, no desacredita la posibilidad de otros universos. Sí, supongamos que el universo  es finito, pero que existen un número infinito de universos; es como si pudiéramos desdoblar un plano un número ilimitado de veces y cada desdoble es un nuevo plano con forma y límites, con las posibilidades de desdoblarse en un nuevo. Entonces por cada universo que existe, otro es posible. Si es así, hablamos nuevamente de infinito.  Según algunos cosmólogos, ciertas condiciones tienen que darse, pero no es descabellado pensar que en este  momento, un posible sin número de nuevos universos son creados por nuestro propio universo. Si este es el caso, entonces tampoco podríamos hablar de saturación; ó  es ésta misma la que ocasiona la creación de nuevos universos. Cuando La materia-energía se saturan en un tejido muy pequeño de espacio-tiempo, se colapsan, generando un nuevo doblez y así un nuevo plano.

Cada nueva obra, abre el camino de otra. Cada nueva pintura, composición, etc.  da pie a otra totalmente distinta. La gestación de un nuevo universo, ha comenzado.

Con cada nueva investigación, surgen nuevos factores y elementos que afectaron y afectarán el destino del universo. El asunto de la materia oscura y la energía oscura son posibles nuevos jugadores. Se intuyen, pero aún no se descubren. Algunos fenómenos parecieran explicarse con la existencia de estos nuevos factores. La materia oscura, mantiene a la materia unida y la energía oscura -la dinámica del vacío- la dispersa. En la concepción de un universo donde estos elementos y fuerzas actúan, el universo está condenado a ser un lugar frío y vacío. Einstein, pensó  que la energía oscura -aunque no la llamó así- mantenía al universo en equilibro. Mientras la materia oscura mantiene  a la materia unida, la energía oscura la dispersa. Como dije antes, dos fuerzas que se anulan a sí mismas. Pero al parecer, según las aparentes evidencias y teorías, muestran que la energía oscura ha ido ganando fuerza con la expansión - como un auto que después de subir una colina, baja rápidamente sin necesidad de usar el motor-, y esto no son buenas noticias para el universo. ¿Ganará el vacío después de todo?  Toda obra artística, está destinada a ser vencida por la dinámica del vacío, de la nada. 

La dinámica entre materia-energía y espacio-tiempo, es complicada y mucha de ella está llena de inconsistencias, anomalías, que no pueden ser entendidas o explicadas. En el arte, esta misma dinámica llena de absurdos, se repite, por lo que al igual que en la cosmología, existen muchas teorías que solo explican partes de esa dinámica, pero no pueden cubrir el todo. El día en que se descubra como funciona esa dinámica, ese día, el proceso de creación, ya no será un misterio. Como ese día tal vez nunca llegue, el proceso creativo -en arte- seguirá siendo un misterio, solo explicable en partes.

Para terminar con la divagación, decir que esto solo puede entenderse como puro ejercicio mental y solo tiene aplicación en el mundo de las ideas. Veamos como veamos nuestro universo, mi intención es la de justificar la presencia del vacío -nada, ausencia de- en el proceso creativo. Una fuerza que crea y no destruye. Reivindicar su reputación de enemigo y que como artistas, revaloremos su eterna o efímera presencia en la obra artística.

 

1. Las leyes del movimiento emitidas por Newton, bien podrían ser los proto-enunciados de lo que después sería el enunciado sobre la conservación de la materia (energía) emitida por Lavoisier y la 1a. ley de la termodinámica. Energía (fuerza) que pasa de una parte del sistema a otra. La energía no se crea ni destruye, solo se mueve de un sector del sistema a otro. 

2. Está demostrado que al contrario de lo que se pensaba,  el universo conocido tiene una temperatura homogénea. Esto es una de las anomalías que no puede explicar la teoría original del big-bang. Algunos teóricos, hablan de que el universo sufrió  una "inflación" en sus orígenes, más que una explosión con el fin de explicar dicha inconsistencia.

 

 

Forma y palabra                                                                                                                                         Inicio

 

Primero fue la forma, luego vino la palabra. Las formas y figuras  que expresaban ideas, dejaron de ser útiles cuando había un mundo intangible del que había que hablar. ¿Cómo se dibuja lo que no tiene forma? ¿Qué forma tiene el amor, el odio, el deseo...?

Las representaciones del mundo natural no eran suficientes para todo lo que había que comunicar. La comunicación verbal solo podía expresar ideas de forma directa, cara a cara. La necesidad de decir más a más personas, provocó el surgimiento de la escritura; el sonido se transformó en un sofisticado código visual que expresaba ideas y conceptos.

Este proceso, parecería ser el más lógico: del lenguaje a la forma y de la forma a la palabra (representación gráfica de una serie de sonidos ...) 1. Del sonido, se volvió a las formas, porque la escritura no es más que la palabra vuelta forma.

La escritura es un código compartido que permite expresar lo tangible como lo intangible (algo que las formas no pueden hacer de forma total) y no se ve afectado por las barreras físicas como la expresión oral (lenguaje).

La palabra evolucionó tan rápido como las necesidades de comunicar; cosa que no pasó con la forma. El Hombre al descubrir que las palabras eran más eficientes para comunicar  que las formas -pues el mundo de las formas tiene una gran carga de subjetividad-, el desarrollo de estas últimas se truncó y se encaminaron a otro rublo, el de la estética.

Al existir mejores medios de expresar ideas de forma directa e inequívoca -aunque no hay que olvidar que en la escritura, también puede existir un tipo de subjetividad-, la forma se hizo libre, y aunque no olvidó su razón inicial de existir, se transformó en lo que quiso.

La Palabra se estructuró, se formalizó, se olvidó de la forma; aunque no totalmente, pues la escritura ideográfica subsistió. La escritura china y japonesa, son ejemplos de que palabra y forma, no están peleados. La forma de las ideas, hecho palabra.

Aunque estructurada, la palabra sigue siendo forma. La definición de ésta misma lo dice. ¿Y qué es gráfico? aquello que se representa en figuras (formas). Entonces queda claro que la palabra escrita sigue siendo forma. Definida y estructurada, pero forma al fin.

En el bello ejemplo de la escritura china o japonesa, donde el escribir es un verdadero arte, vemos como la palabra  de manera armoniosa se transforma de nuevo en forma. la escritura ideográfica ejemplifica perfectamente el hecho de que la palabra es forma. Las escrituras fonéticas como son la mayoría, son menos exquisitas pero tienen el mismo principio; la línea que en su forma más simplificada, puede poseer un significado y sonido.

¿Con qué fin expreso esto? Con el fin de demostrar porque no debe de parecernos tan extraño el uso de la palabra en las artes plásticas; específicamente en la pintura.

El uso de la palabra en las artes plásticas, tiene una larga historia, pero es el siglo XX por la década de los 60´s, que  surgió una corriente artística que aplicó el uso de textos en obras pictóricas o gráficas casi de forma exclusiva. El fin era expresar ideas de forma un tanto directa y explícita, podríamos decir. La palabra para comunicar, pues esa es su razón de existir. Se preguntaran ¿Por qué  no escribir entonces un ensayo, o novela, o X ? Si el fin es expresar ideas, mejor hacerlo con el arte que mejor hace uso de las palabras, la literatura.  

La respuesta, que puede no ser la correcta, es que este tipo de artistas -incluyéndome, pues yo misma hago uso de ella- ven la palabra escrita, también como un elemento gráfico.

Aunque la palabra pueda parecer directa en significado y contenido, pierde toda objetividad y claridad en su uso en las artes plásticas. ¿Estamos seguros que significa, lo que creemos significa?

Sabemos que la palabra escrita es un código que todos compartimos y entendemos, pero aún así, la palabra jamás está exenta de la subjetividad, pues pertenece al mundo de las ideas, y en este mundo cada significado puede mutar. Algunos conceptos pueden ser universales, pero siempre hay una forma muy individual de tener noción de ellos. Aunque sean definiciones universales, cada uno de nosotros tiene una definición en lo individual que sirve y solo aplica a uno. La idea que tengo yo de una silla (imagen mental), no es la misma que la tuya -hablando de un ejemplo del mundo sensible-; en otros casos como el amor, yo, odio, identidad -conceptos que no pertenecen al mundo sensible-, es más fácil entender la subjetividad de algunas palabras. Por eso, su uso en la obra plástica aunque parezca discursivo, no lo es.

La belleza de la escritura y su uso en la obras plástica, es el doble papel que juega, su carácter de forma y palabra. En la escritura ideográfica ( China, Japonesa), siempre tuvieron en cuenta esto, por eso el ejercicio caligráfico es un arte.

Durante siglos, la escritura estuvo reservada solo para ciertas clases. Leer y escribir, eran herramientas de gran poder, por eso, estaban reservadas para las clases altas y de poder -social y religioso-. El conocimiento es poder, así que había que mantener al pueblo -masas- alejado del mismo. Si la escritura era el principal medio de difusión de conocimiento, era necesario mantener a las masas analfabetas -ignorantes-, y así poder controlarlas. Mientras el pueblo no supiera leer y escribir, se podía garantizar la subsistencia de las clases dominantes.

El Latín, fue durante siglos el lenguaje del conocimiento. En este, se escribían las grandes ideas  y solo estaba reservado a unos pocos. Durante ese tiempo, toda buena educación precisaba  la enseñanza del latín, pero su uso comenzó a decaer cuando las grandes revoluciones hicieron accesible la educación y todos los sectores sociales tuvieron derecho a la misma. Algún tiempo continuó  su enseñanza en algunos centros educativos -especialmente  colegios privados-, solo como reminiscencia de un sistema de poder en desuso.

Aunque aún existe el analfabetismo -por razones tal vez distintas-, se nos hace raro encontrar a quién no sepa leer y escribir; además, la escritura ya no es la única forma de difundir conocimiento; la imagen digital, ha venido a sustituir a la palabra escrita 2

Probablemente, es el arte ( incluyendo al arte callejero y  artistas del graffiti, que han devuelto a la palabra su lado gráfico )  quien viene a revalorar el uso de la escritura; tal vez no como la gran difusora de conocimiento, sino desde su lado más subjetivo y subversivo, su ambigüedad. No es conocimiento, es idea; no es línea, es forma; es todo eso, y no es nada de eso. La palabra se vuelve forma, y ahí, vuelve a ser palabra, y la palabra, se transforma en idea. Esta es la metamorfosis que pasa la palabra en su uso en el arte; es su transformación, aunque debo decir que esto ocurre siempre, es la naturaleza de la palabra escrita: forma-idea-concepto.

Un fenómeno parecido ocurre con la forma pictórica. La forma evoca ideas y estas pueden generar palabras. Esto es posible porque tanto palabra como forma, pertenecen al mundo de las ideas, de lo abstracto, y en este, todo es mutable, todo puede ser transformado.

Si alguna vez se preguntó o se pregunta el por qué del uso de la palabra en arte, bueno, esta es parte de la respuesta; al menos de mi respuesta (no puedo saber que hay en la cabeza de otros artistas). En el principio, fue la palabra, y la palabra, se hizo forma; transformando el mundo de manera permanente y continua.

1. Hasta donde las evidencias lo permiten, las más antiguas representaciones gráficas, son de figuras y no de palabras.

2.El analfabetismo del siglo XXI, es el tecnológico. Aquellos que no tienen acceso ni dominio de las nuevas tecnologías, quedan marginados y limitados en su desarrollo.   

 

IdeArte                                                                                                                                                 Inicio

 

La sopa primigenia. El caldo primitivo y complejo donde todo inicia. Todo. Imagen, sonido, palabra, movimiento. Todo pensamiento, toda idea.

Ese caldo es donde se gestan todas las ideas. Pequeñas, enormes, significativas, estúpidas, hermosas, horrendas, simples, complejas; todo ahí, y de ahí mismo viene el arte. En ese mundo sin reyes o gobernantes, se gesta de forma inmaculada el impulso creativo. La idea.

Idea. Es la representación mental de un objeto, sin afirmar o negar nada respecto de él.

Si el Arte es idea - porque lo es-, ¿Qué tipo de idea es?

Según la Lógica existen distintos tipos de idea, y por esa clasificación, veremos que tipo de idea el arte es. Antes de continuar, debo aclarar que esto es solo mi opinión, no respaldada por ninguna gran mente o filósofo. La clasificación usada en la división de la ideas, está tomada de Introducción a la Lógica de Raúl Gutiérrez Saenz.

Por su origen.  Se puede decir que es directa y a la vez arbitraria. Este tipo de ideas se extraen (abstraen) por el procedimiento ordinario que es la simple aprehensión a partir de datos sensibles, la mente capta un contenido esencial que existe en la realidad extramental. Las ideas arbitrarias son las que elaboramos a base de combinaciones de contenidos y no tiene implicación.

Casi todas las ideas son directas y en el Arte podemos decir que son nuestras experiencias sensibles las que dan pie a las ideas artísticas. Una línea, un color, un paisaje, un atardecer, algo leído, algún acontecimiento, etc. Pero, hay una diferencia entre idea artística (la manifestación de la idea) y el impulso creativo.

Aunque la psicología actual parece desmentir la existencia de las ideas innatas, yo, me atrevería a decir que el Arte es una de ellas. El impulso creativo (origen) ¿de dónde viene?  ¿acaso la necesidad de crear -en sus múltiples rostros-  viene de la experiencia sensible?.

La idea artística puede ser directa, pero el impulso creativo tal vez sea innato.

La idea artística puede ser arbitraria -más no necesariamente- , pues puede asociar elementos que no están implicados o relacionados. Ejemplo, sería el surrealismo.

Por su extensión. El arte, es universal. Todos tenemos la capacidad de la idea creativa. Todos poseemos la capacidad de crear y de crear ideas artísticas.

Es singular. La idea artística -no el arte-, es singular pues cada obra es distinta, es única. No existen dos iguales.

Es colectiva. Existen ideas artísticas que caben en ciertos rublos, como hablar de corrientes, escuelas o estilos.

Por su comprehensión. Diría yo, que siempre  es compuesta. Todas las ideas  compuestas, tienen en su contenido una multiplicidad de elementos.

Suele ser compleja. Son ideas formadas a base de un acumulamiento más o menos arbitrario de esencias distintas. Ejemplo, la idea artística de un paisaje cubista.

Puede ser abstracta. Expresa un contenido sin hacer referencia a aquello que lo posea. Ejemplo ,Un desnudo de mujer que no hace referencia a ninguna mujer en particular. Y por supuesto, pueden ser concretas. Expresan un contenido haciendo referencia al sujeto que lo posee.  Ejemplo, un retrato.

Por su perfección subjetiva. Este aspecto como su nombre lo indica, puede ser muy subjetivo, ya que depende del individuo, pues la misma idea puede poseer muchas cualidades representativas en la mente del adulto o especialista.

Clara. Son las ideas que se pueden distinguir con respecto a otras ideas semejantes. Un crítico de arte  o historiador de arte, por ejemplo, puede distinguir un Braque de un Picasso. Para el creador, no es lo mismo pintar un retrato en óleo que en acrílico. Cada técnica, presenta distintos retos. Para le espectador podrá parecer lo mismo. Para el especialista, es fácil distinguir entre una idea y otra idea colectiva.

Exacta. Son las ideas que se pueden definir sin agregar ni quitar nada a su contenido esencial. Tener una idea exacta, solo se puede conseguir a través de un estudio profundo de la materia. Por ejemplo, el artista (pintor, músico, escritor, etc.) que ha estudiado y se ha preparado en su oficio, puede suponer que sus ideas artísticas son exactas.

Distinta. Son las ideas que no solo se conocen con todas su cualidades esenciales, sino que además, con todas las particularidades (propiedades) y detalles que encierra. Este tipo de idea artística, solo la tiene el creador, pues nadie más puede saber lo que él de su obra. El espectador solo puede tener una idea indistinta de la obra.  Este aspecto de la perfección subjetiva, solo se consigue con el conocimiento del oficio. No es lo mismo pintar un paisaje sin conocimiento alguno, que pintar uno con el respaldo del conocimiento. Para el espectador (recreador) no es lo mismo aprehender una obra por los sentidos exclusivamente, que aprehenderla con el uso de conocimiento adquirido .

Por sus relaciones mutuas. la idea artística puede ser contradictoria. Son pares de ideas donde una de ellas niega todo lo que la otra afirma. El surrealismo, está lleno de ejemplos de este tipo de ideas aunque no exclusivamente. Por ejemplo, pintar un rostro de color azul. Sabemos la piel no posee ese color -aunque puede adquirir esa tonalidad bajo cierto tipo de luces.

Idénticas. Son ideas que de algún modo tienen igual contenido, aún cuando la expresión es distinta. Ejemplo, dos retratos, 2 paisajes. Aunque en arte, no existen ideas idénticas de fondo, solo idénticas en forma.

Durante la década de los 60´s del siglo pasado, surgió un movimiento artístico llamado arte concepto o arte conceptual. A este movimiento se le definió así porque se consideraba que hacía más importante el valor de la idea -concepto- por sobre la obra en sí. Es decir, lo que se dice, es más importante que la forma en que se dice. Esto, replanteó nuevamente el fin del arte ¿Para qué? ¿Cuál es la razón del este?

Aunque se le definió como el arte de las ideas, en realidad usar el término "conceptual" para referirse exclusivamente a este movimiento, es erróneo, pues todo arte, es arte de ideas. El arte en sí -como ya vimos- es una idea. Como dijo Heidegger, "La obra de arte es una idea vieja encarnada en una imagen nueva."

Suponer que existe arte concepto y arte que no lo es, es suponer que existe arte sin idea. Dicho de otra forma, arte que no tiene representación mental; y este tipo de arte, si no es idea, pues tampoco existe. Porque, ¿sería posible que exista la manifestación sensible de algo sin una representación mental previa? Pregunta para filósofos.

La idea artística para existir como tal, requiere de un cuerpo o forma. Necesita del lienzo, de la hoja en blanco, del instrumento, de la palabra. La idea artística requiere de manifestación sensitiva para ser arte.

Como podemos ver, el arte es una idea muy ecléctica. Puede ser la idea más subjetiva, pues cada persona tiene una percepción muy particular no solo de hacerlo sino también de entenderlo; pero su diversidad, no le quita su universalidad. Por eso, el arte (impulso creativo) es una idea innata que se rompe en todas las posibles ideas artísticas; ya sean directas, Idénticas, singulares, etc.

El arte ( el impulso y  la idea artística ), es una idea de muchas facetas -como en realidad lo son todas, supongo-, mutable, maleable. No es de sorprender, porque como he dicho antes, en el mundo de las ideas, todo es posible.

 

  Revolucion-es                                                                                                                                    Inicio

 

Todo lo que inicia, tiene que acabar, o transformarse. Nada es para siempre, dicen por ahí, y esto no excluye al arte.

Cambio en el estado de las cosas. Sublevación, perturbar el orden, producir alteración en un orden de ideas. Revolución.

En la Historia de la humanidad ha habido varias revoluciones que definitivamente marcaron el rumbo de la humanidad. La revolución neolítica, la revolución urbana, la revolución industrial y recientemente -y aún estamos en medio de ella- una revolución tecnológica (en parte informática). Estos momentos de cambio, modificaron el estado de las cosas en todos los niveles; Ideológicos, sociales, culturales, ya sea para bien o para mal.

Los casos anteriores, son casos de revoluciones del tipo más profundo, pues afectan en el vivir diario de las personas, inclusive modifican conductas; pero hay otro tipo de revoluciones que solo afectan a ciertos sectores, como son las revoluciones sociales (aunque en algunos casos si  producen cambios profundos ( ejemplo.  la revolución de octubre). En la mayoría de los casos de este tipo de revolución, solo se producen cambios en los aparatos políticos, solo para decidir quien tiene el poder y quien no.

Sea al nivel o profundidad que afecten, las revoluciones son prueba de la inconformidad por parte de algunos y de que ya es hora de un cambio.

¿Son las revoluciones anomalías o son fenómenos "naturales"?

Como hemos visto a lo largo de la Historia, las revoluciones se producen de tiempo en tiempo. Podríamos decir que las revoluciones son parte del proceso natural de la civilización. Y no solo eso, sino  parte importante en la sustentación de esta.  Las revoluciones son como las enfermedades. Crean caos, desestabilizan, descompensan al organismo que la padece, pero si el organismo tiene los elementos conque hacerle frente, al terminar la enfermedad, éste no  solo habrá sobrevivido, sino que habrá sido fortalecido. Las revoluciones de cualquier tipo, permiten que evolucione el sistema y lo hace más fuerte. Gracias a las revoluciones, es que la civilización continúa.  Son en apariencia situaciones de crisis, pero eventualmente fortalecen a la sociedad o grupo en el que se hayan generado. Un organismo que es capaz de  adaptarse, es más apto para sobrevivir. 

Si las revoluciones son parte de la vida de la civilización, entonces podemos estar seguros que aún veremos más revoluciones por venir. Aunque el sistema por "naturaleza" -como cualquier organismo vivo- tiende a atacarlas, pues las considera potenciales agentes de destrucción, al mismo tiempo las tolera y permite, pues fortalece sus defensas y genera anticuerpos. 

¿Podríamos estar generando un superorganismo que sea inmune, cuyas revoluciones lo afecten cada vez menos y menos? Podría ser, pero el individuo es quien tiene la última palabra. Este, es el factor X que hace impredecible el desarrollo de las revoluciones. Podemos predecir con cierto grado el comportamiento de las masas, más no de los individuos. El sistema puede permitir y tal vez generar algunas revoluciones, pero no puede predecir su desarrollo y eso siempre es un factor de riesgo.

Como los individuos son impredecibles, también lo son los resultados de las revoluciones. Por eso el primer impuso del sistema es atacar cualquier foco de infección. Si  la infección ya se transmitió  a todo el organismo y tiene suerte de sobrevivir, quedará fortalecido -como ya mencioné-; si no, bueno, será alguien más quien escriba la Historia...

En el caso de las revoluciones profundas, es lógico que hayan provocado cambios en el arte, pero ¿acaso el arte ha visto sus propias revoluciones? ¿Existe un detonante en particular que las provoque?

La respuesta a la primera pregunta es un sí rotundo; y en respuesta a la segunda pregunta, bueno, es un poco más difícil de responder a ella de forma monosilábica.

¿Son las personas como individuos quienes provocan los cambios ó  son los momentos históricos? ¿Quienes son los padres ó gestores de las revoluciones? Esta, ha sido la incógnita en  la historiografía. Los grandes personajes, los padres de las patrias, los héroes ¿hicieron lo que hicieron por lo que fueron ó hicieron lo que sus tiempos les exigieron?

 Todos estamos familiarizados con el movimiento Impresionista y con la obra de .Cézanne, Renoir, Monet, Sisley, Manet y Monet. Pensemos, ¿fue la obra per se de estos quién dio origen  a este movimiento, o fue el hecho de la aparición en escena de la fotografía y otros eventos? Replanteo la pregunta, ¿ Habría surgido el movimiento impresionista ó habría sido diferente si la fotografía  hubiera aparecido en otro momento histórico? ¿La obra de Cézanne, Pisarro, Monet, sería lo mismo sin ese momento histórico en particular?

¿Podríamos entender o explicar el Renacimiento si hubiera aparecido 200 años después, o 200 años antes?

El resultado del dilema de quién es el padre de las revoluciones, si las personas o los momentos históricos, es que son ambos.  Uno no puede ser explicado sin el otro. Cézanne no hubiera podido existir -como artista- en el siglo XV y Rafael no hubiera podido explicarse en el siglo XIX. Ambos fueron lo que hicieron, gracias a lo que su tiempo hizo por ellos. El arte no puede ser separado del contexto social en el que se realiza ( ver Identitas).

¿Quién dijo "la Historia está condenada a repetirse" ? Bueno, pues es cierto. La Historia como bien dirían los Mayas es cíclica. Todos los procesos están destinados a repetirse -somos poco originales ¿verdad?-. Por distintos que parezcan en esencia son lo mismo, como las revoluciones. Estos procesos marcan el fin de un ciclo y anticipan el comienzo de uno nuevo.   

El arte, ¿ha creado sus propias revoluciones o siempre han sido el resultado de perturbaciones en otra parte del sistema? No sé si exista una respuesta a ello - o no soy la indicada para responderla-, pero lo que si sé, es que el  arte es tan permeable, que es difícil decir que se generó dentro y que viene de afuera.

la aparición de la perspectiva no habría sido posible sino se hubiera gestado primero una nueva visión sobre el mundo. Una visión iluminada por la razón y no por la superstición y lo fantasioso ¿O hubiera sido posible su aparición en medio del Medioevo?

¿Qué hay de Picasso, del cubismo  y la pintura de inicios del siglo XX? Puede uno explicar "Las señoritas de Aviñón" 1 sin los movimientos anteriores? ¿Qué sucedía en el mundo cuando Picasso pintó tal obra?  Einstein escribía la teoría de la relatividad, Iniciaba la radiodifusión, el hombre comenzaba su conquista de los cielos, el radio -y la radiación- era descubierto, el psicoanálisis comenzaba a tener fuerza, el nacimiento del automóvil, el cine tomaba forma, etc. la mayoría de estos eventos cambiaron nuestra forma de entender el mundo e interactuar con él. Estos son la clase de eventos que suelen permear más profundamente y terminan afectando al arte.  Así que sin quitar importancia a la figura de Picasso -su genialidad, su historia personal- sería difícil pensar en "Las señoritas de Aviñón" fuera de ese momento y contexto histórico. Queda claro que aunque el individuo pesa mucho en el desarrollo de las revoluciones, son los contextos sociales los que condicionan la aparición de estas.

Los sonidos caóticos de la "Consagración de la Primavera" (1913) de Igor Stravinski ahuyentaron a la audiencia en su presentación. Pero esa disonancia, no podría se explicada sin los sonidos incoherentes de la modernidad. Que decir del Ulises (1922) de James Joyce, cuya escritura "desorganizada"  tampoco podría ser entendido fuera de un mundo cambiante.     

Pareciera que las revoluciones tecnológicas son las que más permean a los diferentes niveles de la sociedad. ¿Por qué? porque son las que más se relacionan con la forma en que interactuamos con el mundo. Como ya dije, estamos viviendo la confusión y perturbación de una de ellas -informática.

Hace tiempo, la tecnología ha venido afectando nuestras vidas, incluyendo la forma en que nos vemos a nosotros mismos. De forma vertiginosa hemos sido testigos y conejillos de indias de constantes cambios tecnológicos  (en una sola generación hemos sido testigos de más cambios que en toda la historia de la humanidad). ¿Quién podría hace sólo algunos años predecir lo que la denominada web 2.0 (facebook, myspace, twitter, etc) haría por las relaciones humanas?  ó la tecnología inalámbrica, cada vez más portátil gracias al desarrollo de tecnología cada vez más pequeña e incluso de la  nanotecnología en materiales.

Esta revolución, ya alcanzó al mundo del arte. No solo en la forma en que se accede a este, sino también en la forma en que se hace.

El arte -música, pintura, literatura, etc.- ya no depende necesariamente de la realidad, pues puede existir en esta otra "realidad", la realidad virtual. El músico no necesita de instrumentos -físicos- para componer; el pintor puede prescindir de los lienzos y el pincel; el escritor puede no necesitar de la editorial para dar a conocer su trabajo. El cineasta, no necesita de los mecanismos tradicionales para filmar, editar y dar a conocer su trabajo. Las reglas del juego están cambiando y creo que solo es el principio.

Apenas percibimos lo que ésta realidad virtual puede hacer por nosotros o la forma en que cambiará nuestras vidas. El universo paralelo, ya no es solo una teoría cosmológica, es una realidad. Como habitantes de un nuevo planeta, tenemos que aprender a caminar y a usar nuestros miembros en un nuevo ambiente.

A pesar de que nos parece difícil que algo nuevo suceda bajo el sol, pues hemos perdido la capacidad de asombro, no me cabe la menor duda de que aún falta mucho por ver y descubrir en el arte. 

Tal vez algunos piensen que se nos acabaron las ideas y pronto veremos un reciclamiento de ideas y estilos 2, pero cuando más pensamos que nada nuevo puede pasar o sorprendernos, el espíritu humano nos sorprende una vez más. Este es el elemento que los individuos aportan en el desarrollo de las revoluciones. Ese elemento casi mágico que nadie puede prever, la creatividad. Caprichosa, etérea, inextinguible.

¿Qué hay más por ver? no lo sé. Pero no tengo la menor duda de que la creatividad humana se encargará de sorprendernos una vez más.

 

1. La primera reacción ante "Las Señoritas de Aviñón" fue de rechazo absoluto, incluyendo a amigos y gente cercana a Picasso. Lo que llevó a la obra a permanecer oculta durante algún tiempo.

2. El reciclamiento en el arte siempre ha existido. Se toman cosas viejas y se adornan con elementos nuevos.

 

 

Indie                                                                                                                                               Inicio

 

Cualquiera que ha pasado por el proceso de formación y difusión en cualquier oficio artístico, sabe de lo que hablo. Abrirse paso en el complicado mundo institucionalizado del arte, es casi una Odisea. De hecho lo es.

Un obstáculo tras otro. Enfrentar cíclopes, sirenas y toda clase de seres míticos, con tal de volver a casa. Ser lo que uno desea ser.

En el poema épico de "La Odisea", ¿el destino de Ulises estaba en sus manos, o en las de alguien más? En este relato, los dioses tenían mucho que ver en sus peripecias, aventuras y desventuras. ¿Qué hubiera sido de ese viaje sin la intervención de los dioses? Tal vez más simple o tal vez no.

Los artistas pasan por lo mismo. El viaje del arte no se siente como un viaje placentero y donde se tiene control del mismo. Existen factores que el artista no puede controlar, voluntades "divinas" que marcan su viaje y sin duda lo hacen más interesante. Esas voluntades "divinas" son quienes complican y por mucho el trabajo artístico. ¿Quienes son?  Los intermediarios, es decir,  todos y todo aquello que interviene entre el artista y el recreador -póngale nombres.

Estas voluntades divinas suelen controlar el destino artístico del artista en todas las etapas del viaje. Inclusive términos como emergente, establecido o maestro, ¿Quién los impone? ¿Quién decide en que categoría cabes?  Lo que has hecho no es suficiente, sino donde lo has hecho. Porque resulta entonces que hay de galerías a galerías, de ferias a ferias, de bienales a bienales, etc. 

Todos estos elementos etiquetan al artista y lo ponen en una especie de ranking -que no es real, pero existe. raro ¿no?-, donde se dice que tipo de artista se es. Todo artista sabe esto. La pregunta es, ¿vale la pena?  Replanteo la pregunta, ¿debe el artista someterse a tal suplicio, o puede el artista dar a conocer su obra (el cual es el fin de la creación artística) sin la necesidad de esas divinidades?

El primer intento de evitar esas divinidades en el viaje odiseico del arte plástico, fueron los jardines de arte. Estos espacios públicos -que aún continúan- permiten mostrar el trabajo sin compromiso con terceras partes. No hay espacios que rentar, no intermediarios, y el artista puede relacionarse con el recreador -espectador- de forma directa. Probablemente se exhiba a un mayor número de individuos de esta forma,  que en una galería. Cada paseante, es un posible espectador e inclusive comprador. Es difícil que un paseante entre a una galería solo por entrar, lo cual dificulta la exhibición y venta del trabajo del artista -excepto para el público habitual-. Así que el trabajo del artista termina siendo visto por la misma gente.

Aunque los jardines de arte siguen en uso,  han perdido popularidad y vigencia ¿por qué? la respuesta es obvia, Internet. Este nuevo campo de juego, ha abierto un espectro de posibilidades al mercado del arte. Obviamente galerías y museos aprovecharon las ventajas de tener espacios virtuales, pero los artistas son los que realmente han sacado ventaja. Este medio, dio paso a la verdadera independencia.

Cuando oímos decir Indie, todos entendemos a que se refiere y a que nos remite: al movimiento de  música independiente. Los músicos que niegan las riendas de las grandes disqueras, tienen ya largo tiempo en el viaje odiseico, pero desde que Internet se apropió de nuestras vidas es que les dio a los músicos una verdadera oportunidad  de dar a conocer su música sin la necesidad de ningún intermediario. Las redes sociales -twitter (ahora con ventaja sobre las demás), myspace, facebook, hi5...- cambiaron la forma de difundir la música e incluso de venderla.1

La música puso el ejemplo y ahora el resto de las artes le siguen, en sus propias posibilidades y también limitantes; pero nada se compara al fenómeno de la música. Los músicos, ha creado un verdadero cataclismo en la industria de la promoción y distribución (disqueras). Han hecho que estos enormes aparatos de producción y distribución, se pongan a temblar. Si estos enormes aparatos no se auto transforman en beneficio del arte y de los artistas que representan, probablemente no pase mucho antes de que veamos una revolución -¿o ya está pasando?.

Este fenómeno bien podría repetirse con el resto de las artes. ¿Será el caso que los escritores no necesiten más de las editoriales, los artistas plásticos  y visuales de las galerías, y los cineastas de las productoras y distribuidoras?

Vivimos la era del "súbalo y muéstrelo". Las redes sociales están llevando al arte al mundo de lo inmediato. Antes podía llevar meses el  mostrar el trabajo artístico, fuera musical, literario, visual o plástico. Debido a las "voluntades divinas" el artista estaba en manos de ellas para poder difundir su trabajo. Llegar al punto de la difusión, podía llevar inclusive años. Ahora, el artista descubre que no necesita de los dioses para llegar a casa. Todo está en sus manos.

Páginas personales, blogs, son las nuevas salas de concierto, las nuevas galerías, las nuevas salas de cine, el nuevo papel. El artista puede decidir el Qué, el Como y el Cuando; pero la inmediatez puede tener sus bemoles. El artista tiene que estar consiente de de que la inmediatez en el proceso de publicación, exhibición, no es igual a inmediatez en el proceso creativo. Es decir, no querer llevar "lo inmediato" a la hora de crear. Crear solo por crear, o crear solo para poder llenar espacios; espacios vacíos en mi web, página personal ó blog.

El uso de la libertad es un poco engañosa, pues puede llevar al libertinaje. El uso inapropiado de la libertad sería algo parecido al capricho -del que ya he hablado antes, un ¿por qué no?-, crear por crear, un sin sentido, sin razón. Solo por que puedo hacerlo y no tengo censura. El artista debe hacer uso de la autocensura, del autocontrol; pues si no, el arte que se crea no será diferente de defecar o cualquier otra función corporal. 

El hecho de poder hablar, no significa que todo lo que sale de mi preciosa boca vale la pena de ser escuchado ( empezando por mí ). Como las redes sociales ofrecen la posibilidad de ser "escuchado" -no solo por unos cuantos, sino por miles o incluso millones, cosa nunca antes vista-, pensamos que podemos decir lo que sea o hacer lo que sea; es cierto, se puede. Si hablamos de espacios personales, es válido que uno decida como y con qué quiero llenarlo, pero en el caso del artista es una cuestión del uso correcto de la libertad y el autocontrol. Aquí es donde se aplica la regla de la autocensura. Hablar por hablar, no tiene sentido si no se va a "decir" nada. Solo por tener un espacio disponible no significa que tengo que llenarlo con lo que sea.

Tal vez sea una comparación un poco grotesca, pero los esclavos liberados pudieron sentir lo mismo. Es tanta la libertad que no sabes que hacer. Son tantas las posibilidades que a la mera hora resulta atemorizante. ¿A donde voy? puedo ir a donde quiera, pero ¿a donde? Como ya no hay nadie que me diga que hacer y como, ahora soy yo quien tiene que tomar las decisiones.  Soy yo quien tiene que hacer elecciones; hacer uso de la autocensura o autocontrol; el uso justo de la libertad.

Esto, no significa necesariamente que el mejor camino sea la renuncia al mundo institucionalizado; se puede jugar en ambas canchas, que en cierta forma es la mejor forma. ¿Por qué? en primera, porque sería estúpido decir que la mejor forma de vivir es en constante pelea con los dioses. Cualquiera sabe que siempre es bueno mantener la alianza con ellos, pues aunque volubles, explosivos y caprichosos, no dejan de ser dioses y ellos siempre pueden llevarte más lejos que cualquier voluntad mortal. Siempre tendrán más poder y control sobre los elementos que cualquier héroe humano 2. En segundo, siempre es bueno tener opciones o tener las opciones abiertas, eso facilita las cosas.  En tercera, puede que no a todos nos acomode la independencia absoluta. Hay quienes pueda gustarles vivir bajo la mirada protectora del amo, pues les da un sentido de estabilidad, de seguridad; la independencia puede ser muy inestable.

Es por ello de admirar a los artistas independientes que con todo en contra y sin contar con el apoyo divino  -y a veces en contra de ello- logran salir adelante. Volver a casa -por ello mismo admiramos al Ulises de Homero. 

Vivir haciendo equilibrio sobre un terreno movedizo, puede no ser para todos, y las instituciones pueden ser de gran ayuda. Ambos mundos aunque distintos -el institucionalizado y el independiente-, no tienen porque estar peleados. La asociación puede ser el mejor camino. Lo importante es que el artista se sienta a gusto en el uso de su libertad; y en el uso justo de esta, sin lastimar, ofender, atacar o agredir a otros -incluyendo a el mismo-, encontrar que la libertad es un derecho que se debe usar con inteligencia e integridad.

 

1. Ejemplo de esto en el ámbito musical, es el grupo de rock inglés  Radiohead que sacó su disco " In Rainbows" de forma totalmente independiente. Inclusive, en el lanzamiento, no impuso costo alguno para "bajar" las canciones, el oyente decidía el costo de las mismas.

2.  Ejemplo de ámbito músical, es la demanda interpuesta por la disquera EMI al grupo de rock alternativo 30 seconds to mars, al decidir dejar la disquera ( la disquera alegó incumplimiento de contrato). Después de un tiempo de pelea, ambos llegaron a un acuerdo de seguir trabajando juntos.

 

 

El Artificio del arte                                                                                                                       Inicio

 

El Hombre es un animal. No cabe duda. Cuando Darwin escribió "El Origen del Hombre" y sugirió un ancestro común para el hombre y demás primates, no solo le dio categoría de tal, sino también le  fueron heredados los instintos.

Esas reacciones que no podemos explicar y se sienten como agua hirviendo apunto de ebullición. Alimentarse, aparearse, protegerse, defenderse, etc.  El instinto de sobrevivir. Todo viene en el paquete.

¿En qué momento se separó el hombre de sus congéneres primates para volverse un animal racional y con un cerebro tan sofisticado y complejo?  Lo que si sabemos, es que el hombre es diferente precisamente debido a ese cerebro complejo. Un cerebro capaz de llevar al hombre no solo a garantizar su subsistencia, sino al dominio de la naturaleza y crear estructuras sociales que lo garanticen. El hombre, no solo es un animal social -pues no es el único-, sino también  es posiblemente el único animal cultural. Es el único animal que ha generado toda una serie de elementos -podríamos decir que casi toda una entidad- que no solo le garantizan la subsistencia sino que le permiten unirse a otros, identificarse con otros, aliarse con otros.

Todo lo que el hombre produce y crea, eso es cultura. Y esta, le ha permitido formar vínculos fuertes para garantizar la subsistencia de los grupos y alianzas que se forman. Es la cultura lo que nos diferencia del resto de los animales. Desde los inicios de la humanidad hasta ahora, son las diferencias culturales lo que nos identifica y nos separa.  El sentido de la cultura fue y es, mantener fuertes las alianzas que nos permiten seguir adelante sean cuales sean las circunstancias.

El arte es parte de esa compleja estructura llamada cultura. Si la cultura es a fin de cuentas un mecanismo de subsistencia, tal como lo son el conseguir alimento o refugio, ¿es acaso el arte un acto de respuesta natural? Es decir, ¿es el arte un acto natural o es un acto artificial y contrario a nuestra naturaleza?

Si la cultura como mecanismo de subsistencia, entonces el arte es un acto natural. Es decir, es un instinto .Los animales tienen garras, colmillos prominentes, abundante pelaje y musculatura; el hombre tiene cultura. Si el Hombre reconoció desde un principio su fragilidad y debilidad frente a otros animales y al medio ambiente, entonces comprendió la importancia de formar alianzas. Las alianzas entre más fuertes, mejor. Las primeras alianzas, fueron y son las de sangre, pero en algún punto, la familia ya no fue suficiente, este es el momento del gran paso, cuando nos hacemos diferentes de los demás animales. Entre mayor sea el número de individuos, más altas son las posibilidades de sobrevivir. Si hago ver a otros igual a mi, ya di el primer paso. Si somos lo mismo, será más fácil que nos ayudemos mutuamente en la búsqueda de alimento o refugio. Los elementos culturales ayudan a fortalecer la idea de pertenencia y de ser iguales. Hablar el mismo lenguaje, usar los mismos adornos -tatuajes, joyería...-, adorar a los mismos dioses, etc., todos ellos, son elementos que refuerzan la identidad. Las representaciones gráficas -petroglifos, rupestre-  me identifican como parte de un grupo, una alianza, y de esta forma, podríamos ver al arte -y todas sus dimensiones- como mecanismos instintivos de nuestro cerebro social.

Esto fue en el inicio de la humanidad, pero ¿qué hay de ahora? ¿Sigue el hombre necesitando de formar alianzas para sobrevivir?

El hombre sigue haciendo uso de las alianzas de igual forma que en un inicio y por la misma razón. La cultura y el arte son usados para identificarse con otros ( léase Identitas )  con fines sociales, políticos, humanitarios, etc. y estos mismos vínculos, permiten cumplir con tareas o llegar a metas establecidas. Es el trabajo en equipo, y este, se hace con más eficiencia si se hace con gente de la misma procedencia -el mismo antecedente cultural-. El arte a lo largo de la historia se ha usado con fines de cohesión religiosa, política o social (léase Arte y libertad).     

¿Por qué si existen otros animales sociales, fue el hombre el único animal que desarrolló cultura? Tal vez por las mismas razones que dije anteriormente. Si el hombre hubiera estado equipado con garras y enormes colmillos, el cerebro no hubiera desarrollado los elementos necesarios para hacer frente a esas carencias. Por eso, no vemos simios pintando en cavernas o lobos haciendo collares de cuentas. En el supuesto de que la necesidad crea la función (parafraseando  el enunciado de Lamark) , es posible. El cerebro es el único órgano que puede modificarse en sus conexiones neuronales de acuerdo a las necesidades del organismo.

En el supuesto nombre de la ciencia, algunos han querido "humanizar" el comportamiento e inteligencia animal. Como verdadera investigación o mera curiosidad, hemos puesto a pintar a elefantes y gorilas , pero ¿es demostrativo de una habilidad natural, o no? Algunos piensan que si el elefante es capaz de hacer elecciones de color al dar brochazos, entonces es demostrativo de esa habilidad. En lo personal, creo que es triste querer "humanizar" la inteligencia animal a toda costa, ya sea poniendo un pincel en la trompa de un elefante o hacer que los chimpancés hagan operaciones aritméticas. Es obvia la inteligencia de estos animales como también es obvio que la que tienen, sirve perfectamente para sus propósitos. Conseguir alimento, por ejemplo. ¿Cuál es el fin de saber que son capaces del pensamiento abstracto? ¿Acaso estamos pensando en ponerlos a servir mesas en restaurantes? Si tienen tales capacidades, las tienen con fines muy distintos a las de hacer sumas y restas en laboratorios.

Para el elefante que pinta ¿qué sentido tendría que se vendan sus obras? El solo desea estar en su hábitat natural, y no hay que ser un genio para saber eso. No pretende el prestigio o expresar sentimientos.

Expresión, es la clave. Comunicar. Si el cultura es entonces una forma de comunicación -comunicar alianza, pertenencia -¿por qué entonces otros animales sociales no son capaces de reproducirla? Aunque sea reiterativo, pienso que la razón es porque no la necesitan; tan simple como eso. Sus formas de comunicación son muy  eficientes, de hecho, la mayoría de las formas de comunicación animal son más eficientes que la humana, pues no solo se enfocan en la expresión verbal; dichas formas, son superiores a los idiomas -que solo permiten la comunicación cara a cara y que es limitante-; podríamos decir que el hombre está atrasado en términos de comunicación. Mucho de la atrofia comunicativa que tenemos, podría deberse a que estamos viviendo en grupos demasiado numerosos para nuestra capacidad social. Es más fácil comunicase con alguien que se conoce -como un miembro de la familia- a comunicarse con alguien del trabajo o la calle. Hemos olvidado las capacidades que como animales, teníamos -o tenemos- para comunicarnos. La cultura viene a cubrir las deficiencias en ese rublo, permite al hombre  comunicarse con otros individuos sin la necesidad de las palabras. La cultura y el arte,  permiten la comunicación a distancia y rompen las barreas lingüísticas, sociales, culturales, ideológicas; barreras que nosotros mismos hemos creado. 

   La necesidad de comunicación -con fines de afianzar alianzas- hizo que el hombre generara un sistema sofisticado, complejo y eficiente que llamamos cultura. El arte en específico jugó y sigue jugando un papel muy importante. Reconocernos en otros, de sabernos iguales y distintos a la vez, de pertenencia, sigue siendo tan importante como lo era hace más de 50,000 años 1.

Podríamos reafirmar entonces que el arte es inherente al ser humano. Es inherente al cerebro social que posee. La palabra arte, deriva al vocablo artificial, pero podríamos estar equivocados al suponer que la cultura es antinatural. Si la cultura y por lo tanto el arte son parte de nuestro comportamiento animal y entonces como algunos filósofos  supusieron, el arte si es una idea innata. Está en nuestros genes, en nuestro pensamiento más primitivo, es nuestra naturaleza.

 

1. En "El lugar incomodo" mencioné que el Arte se había generado como respuesta o reacción a nuestras emociones, más sin embargo, el arte no sería posible sin nuestro cerebro social y cultural. Esto, no cancela lo dicho en "El lugar incomodo", pues el arte al ser un medio de comunicación, satisface ambas necesidades que al mismo tiempo son la misma: la expresión de pertenencia y la expresión de unidad. Saber que no estamos solos en esto de ser animales emocionales.

NOTA. El por qué del desarrollo del cerebro humano sobre  de los demás animales, según los científicos, es multifactorial. La alimentación, la presencia de determinados genes, e incluso la presencia del pulgar afectaron y determinaron dicho desarrollo.   Mi poco o nulo conocimiento sobre las diferencias cerebrales y cognoscitivas entre el hombre y el resto de los animales, me impide ahondar en este tema y solo me permite construir una serie de supuestos que no pretendo sean verdad. Tómese ésto con prudencia. 

 

El Amo del artificio                                                                                                                Inicio

 

El deseo incontrolable de la creación.  Sensación profunda,  fuego interno que produce actos voluntarios como tomar un pincel, una guitarra o un lápiz. Pintar, escribir, componer casi por necesidad. Este acto de voluntad puede venir tempranamente o de forma tardía; puede ser un impulso infantil o un acto maduro. Ese acto de voluntad espontáneo, necesario, inexplicable, define una vocación. La vocación de ser artista.

Estudios recientes, parecen demostrar que el impulso creativo reside en todos nosotros, se encuentra en nuestro cerebro -obvio- y puede ser estimulado o afectado por eventos traumáticos como un derrame cerebral. Personas que aparentemente no mostraban ningún interés en el Arte, y sufrieron de infartos cerebrales o derrames, se vieron invadidos por una necesidad casi obsesiva de crear.

Aunque se haya explicado que el impulso creativo es una función cerebral, eso no lo hace menos misterioso y fácil de entender. Saber que el cerebro lo controla, no lo hace más accesible y manipulable.

Siendo el impulso creativo la médula de la definición de artista, por lo antes visto podríamos decir que todos somos artistas en potencia, pues todos poseemos en nuestros cerebros la facultad para serlo. El "pequeño" enigma es porque no todos lo tenemos desarrollado en el mismo nivel y si ello está determinado en nuestros genes. Es decir, ¿nacemos artistas o nos hacemos artistas, y que tan buenos?

¿Por qué si todos somos creadores, no todos somos artistas? Sin duda un sin número de factores pueden ayudar a determinar eso, como la historia de vida personal y ...ah! como olvidar el talento o predisposición. Estamos o no predispuestos a las artes y a cierto tipo de artes. Aprender música de "oído", una buena sincronización ojos-cerebro-mano en la representación gráfica, saber usar las palabras, etc. son predisposiciones que no son adquiridas. Los niveles de predisposición pueden ser tan altos que se considere al poseedor un genio.

El impulso creativo, es la piedra angular que forma al artista. La predisposición o talento es un agregado, aunque un agregado necesario.

Preguntémonos, ¿Existiría el universo sin la explosión inicial?

El impulso creativo es como la explosión del Big-bang. Una combinación de fuerzas que hacen que todo estalle en trazos, notas, palabras. Sin esa combinación de factores en el big-bang real (fuerza gravitatoria, fuerza electromagnética, interacción nuclear fuerte e interacción nuclear débil), la inflación del universo no se hubiera llevado a  cabo y el universo como lo conocemos no existiría; sería del tamaño de una nuez, frío y muerto.

Puedes tener el talento o la predisposición, pero si no tienes el impulso, no tienes nada. De hecho, es difícil descubrir un gran talento si no existe el impulso creativo que lo hace evidente. Por otro lado, tampoco es posible la existencia del impulso creativo por sí solo. Es decir, ¿Puede haber la explosión de nada? ¿Sin materia, puede haber explosión?

Por fortuna, sabemos que la materia existe en menor o mayor medida; pues es cierto, el impulso no puede existir sin el talento. Para que el artista aparezca debe existir algo de predisposición. Los grados de esta pueden variar, puede haber mucha materia o poca materia expuesta a las fuerzas de presión. ¿Entre mayor es la cantidad de predisposición (talento) más rápidamente se da el impulso creativo? Algunos pensarían que sí, pues parece difícil que un enorme talento pase inadvertido, pero no siempre es así.

Casos como el de Mozart o Picasso -talentos precoces-  parecen confirmar que el talento genial no pasa desapercibido, pero por otro lado vemos el caso de talentos igualmente geniales que se manifestaron tardíamente como el de Van Gogh, quién se dedicó a la pintura solo hasta pasados los 30 años; Matisse de igual forma, fue hasta los 21 años que abandonó la abogacía para dedicarse al arte. Gauguin, otro ejemplo; Einstein, en cuya infancia se le catalogó como un niño con deficiencias; en fin, la Historia y no solo la del arte , está llena de ejemplos de talentos que afloran tardíamente.

Estos casos llevan a preguntarnos por qué a veces tales predisposiciones en específico al arte, afloran tardíamente. Si la materia existe, ¿Por qué sucumbe tardíamente a las fuerzas en tensión? ¿Qué origina el impulso creativo, y da motivo a la explosión?

La materia misma es la qué desencadena la explosión. La Materia siempre está ahí, solo que contenida y controlada (sea  poca o mucha). La existencia de la materia (predisposición o talento) pasa inadvertida por muchas posibles causas (para cada caso, las fuerzas que generan presión, son distintas); la materia no siempre es obvia; a veces sólo se necesita un golpe de suerte o giro del destino para hacerla evidente . Solo una vez que su presencia es notada -y me refiero notada por el poseedor de esta-, es esta misma materia la que puede originar el impulso creativo. Matisse comenzó a pintar debido a una apendicitis que lo inmovilizó por  cerca de un año. Su madre le compró una  pinturas para hacer más llevadera su recuperación. Una vez que el talento es notado, este mismo origina el impulso creativo.

Este impulso por crear hace que la materia se disemine y llene el universo con vida, vida material. Después del  impulso inicial, viene la necesidad del trabajo, pues este, garantiza la existencia del universo. El trabajo, vendría a ser como la energía oscura, la cual hace que el universo se siga expandiendo. Es decir, el talento sin el trabajo no es nada.  Es la explosión inicial quien hace notar la materia, pero si el impulso creativo no se traduce en trabajo, la materia es inerte y fría. Es el trabajo quién asegura que la materia se siga diseminando por el universo.

Si el poseedor de un talento no pone a trabajarlo, es como si tal talento no existiera. Un universo con mucha materia pero contenido, es un universo condenado a desaparecer. Un universo con poca materia pero resultado de una explosión fuerte  y de impulso constante, puede hacer que tal materia se disemine por todos los rincones del espacio vacío.

   Beethoven dijo, el artista es 2% genialidad y 98% aplicación o trabajo, y tenía razón. La materia necesita del impulso creativo y el trabajo para generar vida. Poca o mucha materia no es lo importante, es lo que se hace con ella.

El artista es impulso, es explosión, no importa la cantidad ni el tipo de materia que lo compone. La prueba de esto son los casos de creadores que se desenvuelven en varias disciplinas ¿por qué? porque el impulso creativo -fuerza impulsora- no conoce condiciones, ni distingue el tipo de materia que empuja. Músicos que pintan, escritores que componen, etc.

Un gran artista puede hacer mucho con poco, todo consiste en la intensidad del impulso creativo no en la cantidad de talento.

¿Se puede contener la explosión -impulso creativo- o hacerlo más intenso? Por lo dicho por la ciencia, pareciera que sí, solo que aún no sabemos como controlarlo. Lo que actualmente se sostiene es que el pensamiento creativo si puede ser ejercitado. Podemos incrementar nuestro pensamiento creativo al intentar pensar de forma diversificada o distinta de lo normal. la creatividad no es más que originalidad; una forma distinta y nueva de hacer las cosas. Si al hacer algo tratamos de hacerlo de forma distinta a lo establecido (por mí), estamos siendo creativos. Al usar más este tipo de pensamiento, incrementamos más el poder del pensamiento creativo y hacemos más intenso el impulso creativo.

El impulso creativo es una de nuestras más preciadas posesiones como especie. Nos ha llevado desde la edad de piedra hasta la era espacial. Esta posesión no solo es valiosa sino necesaria; no solo nos ha permitido enfrentarnos y adaptarnos a medios hostiles, sino que también nos da la promesa de llevarnos a otros mundos y continuar nuestro camino evolutivo.

 

 

Pop                                                                                                                                               Inicio

 

Muchas veces antes he hablado de la relación música-pintura y como se han influenciado una a lo otra en distintos momentos históricos. Ahora quiero ahondar en un aspecto que me molesta: ¿Por qué es tan diferente la forma en que nos relacionamos con una y con la otra? ¿por qué nuestra forma de acercarnos es tan distinta una de la otra?

Ambas, son artes tan viejas como la humanidad misma, más sin embargo la forma en que nos relacionamos con ellas es tan distinta como lo es el día de la noche. Acaso ¿hay algo en la música que no tienen las artes plásticas, o hemos creado esas diferencias y en realidad son la misma cosa?

Todos tenemos gusto musical, sabemos que tipo de música nos agrada y cuál no. Conocemos de géneros, interpretes y autores;  formamos clubes de fans y hasta hacemos viajes al otro lado del mundo para ver y escuchar a algún músico (s). En artes plásticas, no sabemos o inventamos que gusto tenemos; no sabemos de géneros ni de artistas muertos y mucho menos vivos. No formamos clubes de seguidores y mucho menos haríamos viajes solo para ver la muestra de algún artista.

Si ambas son artes tan viejas, ¿qué fue lo que pasó que hizo tan diferentes nuestras formas de relacionarnos con ellas? ¿Por qué la música parece tan accesible y dispuesta y las artes plásticas no?

Desde sus comienzos, ambas han pasado por cambios y procesos muy similares. Sus comienzos, fueron místicos y religiosos; ambas fueron herramientas del estado o la iglesia; ambas se institucionalizaron ( se academizaron ) y ambas se liberaron. Pero algo sucedió con la música y con la pintura no ¿Qué fue?

Hace tal vez unos 250 años, ambas pasaban por el mismo proceso de institucionalización. Cómo en algún lado mencioné, la ilustración y el paso al positivismo institucionalizaron la adquisición del conocimiento.  Ambas eran "esclavas" del academicismo. Para ser músico o pintor  -artista plástico-  se requería del conocimiento adecuadamente impartido en una academia de arte. La academia decidía quien era digno de ser llamado músico o pintor y que tan bueno se era. Este proceso continuó al menos hasta finales del siglo XIX gracias a nuevas corrientes de pensamiento. Muchos artistas dejaron a un lado la educación formal y las reglas de la academia.  Llamados de formas despectivas (como impresionistas, fauvistas), se liberaron de las formas tradicionales y las viejas escuelas. 1.

Música y pintura tienen su lado serio, pero en la música el lado alternativo es más fuerte que en el caso de las artes plásticas. El lado alternativo - llamémosle  popular o pop- existe en ambas, pero en la plástica este lado se ha quedado rezagado.

Refiriéndonos a la música, todo mundo tiene acceso a ella; ya sea que se trate de música "seria" o popular. Antes, había "reglas" para asistir a un concierto de música clásica (alta cultura), ahora tales etiquetas han desaparecido; cualquiera puede entrar en las más increíbles vestimentas y a precios muy accesibles. La música clásica no solo se escucha en salas de concierto, sino en parques, plazas, y obvio en Cd´s (y demás formatos digitales), los cuales suelen ser inclusive más baratos que los de rock  (por ejemplo. tal vez debido a los derechos de autor). La música "seria" se popularizó. Aunque no sepamos nada de música "seria" sabemos quien fué Mozart, Beethoven, Chopin o Bach, y eso los vuelve artistas pop.

La música, sea cual sea el género (clásica, rock, electrónica, jazz, blues, etc. ), está presente en todos los sectores sociales. La música sea cual sea, es popular; es decir, del pueblo; y no solo eso, sino que también rompió con los esquemas sobre como producirla, como difundirla y como oírla.

La música es parte de nuestras vidas, está presente en todas partes.  A la música, la llevamos "dentro", pues la tecnología lo ha hecho posible. Los celulares, los MP3, Ipods, permiten llevar música a donde sea y hacen más latente su indispensable presencia. La música se transformó y supo adaptarse a los tiempos y a las nuevas formas de pensamiento. Las plásticas, pareciera ser otra historia

las formas de producción, distribución  y acceso, parecieran ser las mismas que hace 200 años; poco ha a cambiado el panorama: Museos, galerías, comerciantes de arte, concursos, etc. El proceso sigue siendo el mismo con tal vez unas pequeñas diferencias. Las artes plásticas, no son accesibles, ni dispuestas y su producción y distribución, están llenas de trabas. En pocas palabras, las plásticas no son populares. El lado alternativo de estas pareciera no existir. 

El arte popular, se limita a ser el calificativo para expresiones artísticas como la alfarería, cestería, tapicería, orfebrería, pintura o escultura, arraigada a grupos culturales o étnicos muy específicos. La plástica popular, está restringida a la curiosidad, al museo etnográfico; nada más. Fuera de esto no existe un arte plástico "alternativo" ¿o sí? ¿Existe una plástica fuera de las academias, de las galerías, de los comerciantes de arte, de las ferias o las bienales, de las críticas? ¿Existe una plástica popular, una plástica del pueblo, de las nuevas generaciones libre e independiente de las viejas formas, un arte que responda y sea de las masas?

Ya he mencionado el papel de Internet en la difusión de arte (véase revolución-es e Indie) y su uso por parte de los artistas. Los artistas más preocupados por encontrar nuevas formas de acercar su trabajo al público, son los artistas marginados; aquellos que no encajan en el esquema del sistema actual de difusión y venta de arte. Muchos de ellos, ni siquiera entran en la categoría de artistas oficiales. No provienen de academias de arte o no cuentan con un título o no han expuesto en galerías o ferias reconocidas. Son los artistas no oficiales; son una nueva categoría: los artistas Indies. Crean sus propias reglas para dar a conocer su trabajo y venderlo.

. Artistas que deseen un arte incorporado a la sociedad, un arte libre y que sea para todos; un arte disponible y accesible como lo es la música.  Una nueva generación de artistas que liberen al arte plástico de las muy pero muy viejas formas que lo mantienen cautivo. Sin quitar la importancia a este gran paso, cabe preguntar si esto realmente está haciendo del arte plástico algo popular; por que después de todo, tal vez solo fingimos que no nos importa, pero en realidad solo deseamos ser parte del  grupo de élite. Un arte auténticamente libre, está por verse. Pero eso es solo un lado de la moneda.

Del otro lado tenemos que la relación arte plástico - espectador (recreador) sigue siendo la misma. ¿Qué quiero decir? que a los ojos del espectador el artista y su arte siguen sin ser accesibles y dispuestos. El creador de arte plástico, pareciera estar en una torre, ajeno al mundo y viviendo su realidad. Así que no solo la obra de arte  parece inaccesible, sino también el mismo creador.

Al no poner rostro -la mayoría de las veces- a la obra plástica, es difícil encontrar una asociación con el artista. La relación se desarrolla con la obra, no con el artista. Esto no ocurre con la música; (dado excepciones) donde existe un rostro detrás de la obra, y se hace evidente la humanidad de la misma. En cambio el arte plástico muy poca veces tiene rostro, y cuando lo tiene es porque ya es un maestro (vivo o muerto). Tal vez al artista plástico no le interese o no le importe, pero esto puede ser un factor o razón para que se considere poco accesible al arte plástico.

El espectador (recreador) tal vez sienta que el arte no lo refleja o no es reflejo de su tiempo. Esto puede ser otro factor: arte y artista no son reflejo de la época. El arte es atemporal, decimos, pero en música -en especial la popular- el artista y su obra, son reflejo de su tiempo (véase arte e identidad). Aunque en arte todo es reciclaje, en la música popular  podemos identificar décadas e inclusive años con solo escucharla. En cambio en arte plástico, podemos ver una obra actual y pensar que fue hecha a principios del siglo XX o viceversa. La eficiencia de la música para reciclar -sin que se note lo reciclado- es evidente ,por sobre la de las artes plásticas.  El espectador no puede identificarse con aquello que no puede relacionar históricamente o emocionalmente. El tiempo puede ser también una desventaja, pues algo que solo es reflejo de un instante, corre el riesgo de olvidarse o perderse fuera de ese instante. En cambio aquello que es atemporal, es un clásico. Existen muchos ejemplos de música popular que se han vuelto clásicos; superan el paso del tiempo y las nuevas generaciones los adoptan y reinterpretan. Músicos "añejos" que siguen recolectando adeptos.

Lo más dispuesta que hemos visto al arte plástico, es cuando usamos una playera con algún Dalí o una litografía de  M.C Escher ; o compramos una taza con la imagen de los girasoles de Van Gogh en la tienda de regalos de algún museo.

Por lo visto son varios los factores que hacen distinta nuestra relación con la música y las artes plásticas, pero hay que decir que no son factores inherentes a las artes, son más bien factores de percepción.

En la mitad del siglo XX surgió en Estados unidos un movimiento llamado Pop, por su inserción de elementos de la cultura contemporánea norteamericana. El problema de este movimiento, es que aunque aparentemente accesible o de fácil digestión, no logró realmente conectarse con el pueblo y se quedó en los círculos de siempre. Las percepciones sobre el arte plástico, han hecho difícil el surgimiento de una verdadera plástica popular. Tal vez lo más cercano a ello, es el graffiti, pues surgió espontáneamente, se ha mantenido vigente y se ha reinterpretado con el tiempo.

tal vez algunos se pregunten, ¿realmente es necesaria una plástica popular? ¿Para que queremos o necesitamos artistas plásticos pop y arte plástico salido de una fábrica? (como a veces solemos pensar de la música popular, porque la mayoría seamos honestos, carece de autenticidad).

De hecho, ya ha habido artistas plásticos al estilo "rockstar". Salvador Dalí, Andy Warhol, Yoko Ono e incluso Pablo Picasso; y creo que a algunos los recordamos más por su exposición a los medios que por su obra misma. El hecho de ser conocido, no necesariamente significa que tu obra sea falsa, como salida de la fábrica y enlatada para su venta; pero tampoco la hace popular. Esto, es solo otra percepción de lo que suponemos significa ser artista plástico y lo que es arte; percepción  que es inclusive clasicista, elitista y prejuiciosa; y tal aseveración quita credibilidad a toda expresión popular (de calidad).

Ya antes he mencionado la honestidad en el arte (véase el capricho del arte) y esto aplica para todas las expresiones artísticas. Solo porque es popular -es decir, expresión del pueblo y bien recibida o reconocido por el pueblo-  no significa que deba ser deshonesto y por lo tanto mercancía barata. Error de percepción.

Hay errores de percepción tanto en los artistas como en los espectadores y mientras eso no cambie, la existencia de un arte plástico que sea accesible, dispuesto y realmente contemporáneo, será imposible.

 

l1. Las academias de arte aún subsisten y no pretendo desprestigiarlas ni  tampoco al conocimiento en ellas adquirido

 

 

Latas en estantes                                                                                                                   Inicio

 

Siempre  ha existido una contraposición entre lo natural y lo artificial. El mundo de lo artificial contra la naturaleza. El hombre y su mundo cultural siempre han estado en pugna con el mundo natural. Como ya mencioné antes (véase el artificio del arte), el arte es parte de la naturaleza artificiosa del hombre; es parte de la cultura que modifica y altera el medio natural. El arte es naturalmente artificioso, esa es su realidad; Y dentro de su artificial naturaleza, existe arte "enlatado".

En otras ocasiones me he referido a la honestidad  como elemento importante en la construcción de la obra artística, pero, ¿es ésta condicionante para que lo sea? Es decir, ¿puede existir o llamarse arte a la obra que carece de honestidad? Es la falta de honestidad lo que define al arte enlatado.

La obra artística honesta, es como la fruta tomada de un árbol o la orgánica; cuando consumimos una fruta, sabemos lo que estamos comiendo; no hay engaño. Sabemos que el fruto no fue manipulado, ni tratado; e inclusive el árbol del que proviene, no fue fertilizado o tratado con pesticidas. Así estamos seguros de que la fruta sabe a lo que se supone debe saber; además de que sus valores nutricionales permanecen intactos. la fruta será disfrutada y aprovechada tal cuál es su propósito.

La obra honesta, al ser "consumida", es aprovechada y disfrutada pues nada se le ha añadido; conserva todos sus valores, pues el árbol de donde proviene (artista) no fue manipulado ni contaminado con elementos extraños (intereses de mercado, por ejemplo). La razón del fruto, es la de existir y punto. El árbol, no se preocupa o se interesa si el fruto llega a ser consumido. El árbol frutal produce frutos, esa es su naturaleza, como el artista produce obras.  El artista produce su trabajo y tal vez mucho de ello caiga al suelo y nadie lo recoja, pero otros tal vez sean tomados y consumidos. El artista sabe el riego, pero no por ello deja de producir, no por ello deja de escribir, componer, pintar, esculpir, etc. El artista como el árbol, saben que no pueden decidir dejar de producir, tienen que hacerlo pues está en su naturaleza; no pueden evitarlo.

Cuando uno consume arte honesto, sabe lo que consume, sabe que no es engañado. El sabor del fruto es real, su tamaño es real, el valor nutricional aunque no se ve, se sabe está ahí. El arte honesto, nos hace sentir humanos, singulares, plurales, únicos, ese es su valor nutricional.

  Si el árbol es cuidado con agentes como fertilizantes y pesticidas, es porque el propósito del árbol es de que produzca y produzca bien; con el fin del consumo humano (masivo). Cuando estos elementos interfieren con el crecimiento del árbol-fruto, podemos suponer que alteran el sabor y tamaño del fruto.

 Cuando hablamos de producción en masa y elementos ajenos al árbol y su naturaleza son añadidos, se espera que este produzca y lo haga bien en calidad y cantidad. Si el fruto no cumple con las expectativas, aún así se aprovecha. Siempre puede procesarse y venderse como producto secundario tales como el jugo o mermelada en conserva; Inclusive se pueden adicionar nutrientes no incluidos como vitaminas. Bajo esta perspectiva, nada se desperdicia. Todo es aprovechable.

El arte de este tipo, se produce con ese fin; el fin de ser consumido.  Cualquier obra producida bajo este concepto puede ser consumida, pues fue creada bajo los intereses de mercado. Se procesa, se le canaliza por los medios adecuados, se le adicionan conservadores y demás para hacerlo pasar por natural o con algún valor nutritivo; se le envasa, etiqueta y ¡voilà!, listo para ponerse en  estantes para exhibición y venta.

La controversia aquí, es igual a la controversia generada por los alimentos procesados. ¿Nutren de igual forma los alimentos procesados, que los naturales u orgánicos? ¿Nutre de igual forma el arte honesto que el arte enlatado?

En las últimas fechas, preocupados por la salud de nuestros cuerpos, hemos vuelto la mirada a lo natural. Después de décadas de suponer que los alimentos procesados eran sinónimo de progreso y que solo representaban ventajas y beneficios, nos hemos venido a percatar que muchos de esos beneficios - como fertilizantes, plásticos o pesticidas -  solo eran aparentes. El uso de ciertos productos para incrementar o garantizar la producción, tienen efectos secundarios como la contaminación del medio y la del mismo cuerpo humano.

El consumo de productos orgánicos libres de químicos, ha vuelto a estar en boga. Cabe señalar que estos productos aunque libres de tóxicos, siguen siendo productos con el fin de ser consumidos. Es decir, fueron cultivados para cubrir la demanda de un sector cada vez más creciente ,de consumidores de  productos libres de químicos u hormonas. Productos, al fin y al cabo. La diferencia entre un fruto tomado directamente del árbol y la de la fruta empacada, es el como llegó a nuestra mesa. Cómo lo obtuvimos.

El arte que es distribuido por los mecanismos tradicionales como las galerías o comerciantes de arte, crea la duda de si su existencia no se debe a la intención del artista de introducir al mercado un producto consumible. En los alimentos orgánicos, aunque sean producidos para consumo, eso no les quita sus valores nutricionales; aunque estén empacados y etiquetados, podemos estar seguros que sus nutrientes están intactos y que serán aprovechados. ¿Podría ocurrir lo mismo con el arte? El hecho de que el arte se exhiba y venda como mercancía, no le quita su posible calidad de  arte honesto.

El arte honesto, sea tomado directamente del árbol o a través de un sistema de distribución y venta, no pierde cualidad de interlocución. La interlocución o diálogo entre espectador y obra, es el objetivo del artista; y la razón del arte en general. 

La mayoría de los alimentos que han sido procesados y que han sido manipulados y alterados durante el proceso de producción, ciertamente alimentan, pero no nutren. Nutrir y alimentar, son cosas distintas. Probablemente, hace poco más de100 años, todo alimento nutría, pero desde que apareció la producción en masa y los procesos de conservación, eso cambió. Hemos hecho de los alimentos algo falso, que no pueden nutrir en lo absoluto; no producen ningún beneficio al cuerpo. El alimento, es el medio donde se contienen los nutrientes, pero en esta era, hemos creado alimentos huecos que no contienen nada. Alimentarse, puede ser la sola acción de saciar el hambre; nutrirse, es aprovechar los nutrientes que un alimento posee. Los alimentos son tan falsos, que a la mayoría de los productos procesados hemos tenido que agregarles nutrientes.

En el arte sucede el mismo problema. Pensar en arte "enlatado" hace unos 150 años, era improbable o descabellado. Ahora, la cosa es distinta. Los procesos de producción y distribución del arte, eran más simples hace 150 años (aunque en esencia son lo mismo. véase Pop); ahora, es una línea interminable de personas y factores que irremediablemente afectan el producto. La pregunta es, ¿Este tipo de arte nutre, o solo alimenta?

Parecería que la respuesta es obvia. Este tipo de arte solo puede alimentar, aún sin importar si se trata de disimular su entera manipulación y transformación, añadiéndole dosis de credibilidad - como se le añaden vitaminas a muchos productos procesados-. La credibilidad, ¿Acaso no debe de venir desde el origen y no añadida en el proceso de distribución y exhibición? La credibilidad debe de nacer junto con la obra.

Si este tipo de arte no nutre y solo alimenta, ¿Acaso hay algo de malo en ello? No necesariamente.

En tiempos de vacas flacas, el alimento aunque no nutre, si puede cumplir con la función de sostener la vida. El individuo, puede tener muchas deficiencias nutricionales  y no ser precisamente un individuo saludable, pero está vivo - tristemente, esto aplica para la mayoría de la población mundial-. El organismo se adapta a las circunstancias y trata de aprovechar  todo lo posible; esperando, por supuesto, tiempos de vacas gordas.

En el arte es lo mismo. El arte de mercado (enlatado) no nutre, pero si alimenta. Tal vez no logra establecer el mejor diálogo con el espectador (recreador), ni logra establecer un vínculo de empatía y mucho menos de simpatía, pero cumple al menos con el primer objetivo social del arte, que es volverse público. Consigue establecer contacto entre el espectador y el arte, y eso, aunque no nutre, permite al espectador establecer un primer contacto, y tal vez abrir paso a contactos posteriores con un arte tal vez más genuino. Como una conversación fortuita entre dos personas que no se conocen; en el primer encuentro, tal vez hablen de cosas banales y sin importancia, pero si siguen tratándose, en encuentros posteriores, tal vez puedan tratar temas más profundos o íntimos. Lo mismo entre el espectador y el arte. El espectador buscará no solo alimentarse, sino nutrirse. Eso es lo que hace el consumidor inteligente.

Puede algo saber bien, pero no nutrir nada (como toda la comida chatarra). Si queremos vivir y vivir sanamente, sabemos que no podemos hacerlo comiendo papas fritas y sodas exclusivamente. Lo mismo ocurre en el arte. El espectador sabe que ya no solo se trata del mero disfrute, sino también del crecimiento personal. La construcción del Yo, y eso solo se logra si como consumidores de arte, nos volvemos más inteligentes a la hora de elegir.

¿Qué arte debemos consumir? El niño crece y al crecer, sabe mejor sobre como alimentarse adecuadamente. No podemos esperar que el adulto se alimente solo de comida chatarra y rápida. Tal vez pueda hacerlo, pero al hacerlo, solo acarreará problemas graves de salud; inclusive la muerte. El consumidor maduro, sabe que tal vez el arte de mercado o enlatado no lo mate, pero sabe que no le traerá ningún provecho. Cuando niño, podía permitirse ignorar y cometer errores, pero el hombre, sabe que si desea una vida larga y saludable, debe consumir cosas que nutran y le aprovechen, y una de esas es el arte legítimo. Un arte que le conduzca a una mejor comprensión de sí mismo y un mejor entendimiento de los demás.       

 Recordemos lo que dicen por ahí: Somos lo que comemos.

 

 

Inspiración                                                                                                                          Inicio

 

Para muchos la inspiración es un acto casi mágico o divino. La inspiración es un acto innato (véase Idearte), es la chispa donde todo inicia, donde todo se crea. Pero donde hay luz, también hay oscuridad. Donde hay vida, también hay muerte. Donde hay un inicio, hay un fin. Donde hay inspiración, también hay bloqueo.

Ya he hablado antes del proceso creativo y de ese acto innato que llamamos creatividad, pero no he tocado a su contraparte incómoda y oscura, el bloqueo.

¿Realmente existe o es un cuento para espantar artistas? Probar su existencia es como probar la existencia del Sasquash o el monstruo del Loch Ness. Algunos aseguran los han visto, otros aseguran tener pruebas. ¿Son testigos creíbles, o solo nos gustaría creer?  ¿Por qué tenemos una fascinación con lo sobrenatural y en especial con las criaturas monstruosas que bien podrían salir de nuestras peores pesadillas? ¿Por qué pareciera que estamos determinados a probar que existen? ¿Acaso es mejor el mundo si tenemos hombres lobo, vampiros, fantasmas y extraterrestres caminando por ahí entre nosotros? Por extraño que parezca, así es.

El misterio que envuelve la posible existencia de estos seres, nos hace pensar que no todo esta dicho, que aún hay cosas y mundos por descubrir. Aún hay tanto por saber. Además de que siempre es mejor ponerle forma a nuestros temores.  Y ¿qué tiene esto que ver con el bloqueo?

Como dije antes, el bloqueo es un fenómeno que no podemos probar. Lo intuimos como la energía y  materia oscura; pero hasta ahora, no podemos probarlo. A pesar de que no estamos seguros de su existencia, siempre escuchamos a los artistas hablar de él. Escritores, músicos, pintores, no importa el oficio, han "sentido" su presencia.  ¿Podemos probar su existencia, o solo dar pruebas para posibles interpretaciones personales, tal como ocurre con las criaturas fantásticas? Probablemente sea lo último pues no pretendo tener respuestas.

Si la inspiración, es el acto reflejo de atraer aire a los pulmones, el bloqueo, es como la sensación de asfixia. Es curioso que inspiración, signifique tanto como atraer aire a los pulmones, como el estado que favorece la creación artística. Tanto respirar, como crear -impulso creativo-, son actos innatos que no se razonan, se hacen en automático. Si el impulso por crear viene solo, al igual que la respiración, entonces el bloqueo sería como impedir el paso al impulso creativo. El bloqueo, es como una alergia o asma. Si la comparación es permisible, entonces podríamos decir que el bloqueo es un accidente, una anomalía que es ajena al individuo. Pues ¿quién desearía no respirar? -además de que es imposible el suicidio por contener el aire-.

Entonces el bloqueo es igual a un acto involuntario, como una enfermedad. ¿Qué se siente no poder respirar con normalidad? ¿Qué le impide el paso al aire? ¿Existe algún modo de remediarlo?

El no poder jalar aire con normalidad, debe de ser desesperante y altamente estresante. Tal vez el bloqueo no sea como para morirse, pero si es altamente frustrante. "Nada se me viene a la cabeza, no se me ocurre nada. Estoy en blanco". Peor aún si se viene en medio del proceso creativo, a la mitad de la obra: "No se a donde ir desde aquí. Estoy perdido." Entramos en pánico.

 La frustración se vuelve desesperación y ésta, en más bloqueo.  Es obvio entonces que el bloqueo es un estado mental alterado; generado ¿por qué? ¿Hay algo que lo desencadena, algo que lo invoca?

Podría ponerme muy psicoanalista y presumir que las tensiones, el estrés y demás factores externos pueden afectar nuestro estado de concentración o ánimo creativo, pero pensemos de otra forma.

La medicina deportiva a determinado que los atletas o deportistas tienen ciclos de rendimiento. Estos ciclos determinan el rendimiento del atleta. El rendimiento es cíclico y por lo mismo los entrenamientos se planean en base a esos ciclos. En ciertos días  el atleta alcanza su pico de competitividad  y después de eso, va bajando hasta llegar al valle, para después volver a subir. En  términos de periodos más largos, sabemos que que los deportistas después de años de entrenamiento y trabajo alcanzan un clímax que se estabiliza por cierto periodo de tiempo y después comienza a depreciarse, del cual el atleta no vuelve a recuperarse. ¿Podría pasar lo mismo con el artista?  Si pensamos en la creatividad como un músculo, estaríamos hablando de lo mismo: ciclos de rendimiento. Habrá días de alto efectividad seguidos de una depreciación para después volver a subir,  y así. 

 Si es así, entonces el bloqueo sería como una etapa  en la curva del rendimiento artístico.  Sean ciclos largos o cortos, la cueva es la misma. Así que en el proceso de una obra, podríamos inclusive ver varios bloqueos. 

Esto nos lleva a preguntarnos  si la creatividad tiene un fin.  ¿Puede acabarse o tener un periodo de vida como lo tiene el corazón o cualquier músculo?

Alguna vez escuché o leí  -no recuerdo donde- que el artista alcanzaba el pináculo de su creatividad alrededor de  los 35 años y a partir de ahí, iba en descenso (¡upss!) . Afortunadamente existen muchos ejemplos que podrían poner en duda dicha teoría. Grandes obras se han producido después de dicho tiempo límite. Lo que si es real, es que la creatividad es un "músculo", y como cualquier músculo si no se pone a trabajar  se debilita y atrofia. El truco consistiría en ponerla a trabajar.; entre más trabajo, más fortalecida estará. Un corazón fortalecido por el ejercicio, tiene menos posibilidades de sufrir un colapso.

Lo mismo puede ocurrir con la creatividad. Entre más ejercitada este por el trabajo, menos probabilidades tiene de sufrir un bloqueo. Aunque si la naturaleza no nos falla, todo tiene un fin. Aún un músculo sano y fuerte, tiene un número de latidos contados y no puede dar más. Entonces aún la creatividad  más fuerte, tiene un número contado de impulsos.

Si la creatividad tiene fin o no, seguirá siendo un misterio, al menos por un tiempo. El caso es que tendríamos que ver el bloqueo como algo natural que tiene que ocurrir tarde o temprano en el ciclo creativo, y al que no se le debe temer ni resistir, pues entre más resistencia se le pone, más ansiedad genera, y en lugar de solucionarse el problema de forma natural, se agrava.

 

 

 

     

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La última actualización de este sitio fue el: 08 de July de 2010